«Una situación un poco extraña»: el Racing Bulls encadena cambios a paso forzado

«Una situación un poco extraña»: el Racing Bulls encadena cambios a paso forzado
Crédito: Arvid Lindblad (Visa Cash App Racing Bulls) participe au Grand Prix du Japon 2026 à Suzuka. Crédit photo Overtake Agency / Remy Midez

Aprovechando un parón en abril tan inesperado como inusual, Racing Bulls ha ajustado su plan de desarrollo… aunque eso suponga encontrarse con una sucesión de novedades cuanto menos inusuales. Alan Permane detalla una estrategia que podría alterar la jerarquía de la zona media de la parrilla.

En una temporada en la que todo suele estar calculado al milímetro, Racing Bulls ha tenido que lidiar con un imprevisto: la ausencia de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí en abril.

El resultado es que un primer paquete importante de mejoras —previsto inicialmente para Baréin— se ha pospuesto hasta Miami. Hasta ahí, nada alarmante. Excepto que, al mismo tiempo, ya estaba programada otra actualización importante para Montreal.

Y ahí es donde las cosas se vuelven… un poco atípicas. «Vamos a introducir una mejora importante y, casi inmediatamente después, la vamos a sustituir», reconoce Alan Permane, director ejecutivo de la escudería hermana de Red Bull, a F1.com.

Una situación poco habitual en la F1, donde cada evolución suele utilizarse en varias carreras antes de ser sustituida.

Dos evoluciones importantes en rápida sucesión

En concreto, Racing Bulls se dispone a encadenar dos etapas de desarrollo casi sin descanso: Miami y, a continuación, Montreal.

Un ritmo sostenido, impuesto por el calendario, pero que también podría ofrecer una ventaja: acelerar la mejora del rendimiento del monoplaza. «Es imposible implementarlas simultáneamente. La de Montreal no se podía adelantar».

En definitiva, no hay milagros logísticos. El equipo vivirá, por tanto, una especie de «doble salto» técnico, con una primera versión mejorada… rápidamente sustituida por una segunda.

Una situación bastante inusual, casi un lujo —o un quebradero de cabeza, según se mire—.

Una pausa finalmente bienvenida

Si bien este retraso ha complicado el plan inicial, también ha supuesto una oportunidad.

Racing Bulls aprovechó para avanzar en algunos trabajos, especialmente en el chasis, y pulir elementos que no eran prioritarios a corto plazo. «Esto nos ha permitido estar un poco mejor preparados».

Una forma elegante de decir que esta pausa, impuesta al principio, finalmente se ha aprovechado de forma inteligente.

En la pista, el inicio de temporada es bastante alentador. Racing Bulls ha colocado al menos un coche en los puntos en cada Gran Premio, con un Arvid Lindblad ya convincente y un Liam Lawson sólido en China y Japón.

En la clasificación, el equipo ocupa un prometedor séptimo puesto, en medio de un pelotón compacto donde cada décima cuenta. Pero Permane se mantiene lúcido. «Esperábamos un ligero retraso al principio».

Un retraso relacionado con el desarrollo tardío del coche en 2025, que aún se nota frente a equipos como Alpine, Haas o Audi.

El objetivo: afianzarse de forma duradera en la lucha

Con las evoluciones que están por llegar, Racing Bulls espera dar un salto cualitativo. «Estoy convencido de que podemos competir, e incluso superar, a los demás equipos de la zona media de la tabla».

El plan es claro: mejoras progresivas en casi todas las carreras, salpicadas por dos o tres evoluciones importantes que ya están en marcha.

Una estrategia clásica sobre el papel… pero acelerada por las circunstancias de la geopolítica internacional.

Un equilibrio que hay que encontrar en un pelotón muy reñido

En esta lucha por la zona media de la parrilla, cada detalle puede cambiar el orden de la jerarquía. Y Racing Bulls parece decidido a jugar sus cartas a fondo.

Ayudado también, hay que decirlo, por algunos problemas de fiabilidad en los equipos punteros, la escudería de Faenza ha sabido aprovechar las oportunidades en este inicio de temporada.

Ahora queda por confirmarlo a lo largo de la temporada.