La Fórmula 1 siempre ha atraído a los grandes nombres del mundo del automóvil. Pero últimamente son sobre todo los nuevos gigantes los que llaman a la puerta. Y el último en llegar no está ahí para hacer de comparsa: BYD.
La información ya no es un rumor del paddock. Stella Li, vicepresidenta del fabricante chino, ha confirmado que mantienen contactos regulares con Stefano Domenicali, director de la F1.
En concreto, se celebró una reunión en Shanghái, al margen del Gran Premio de China. Y, a juzgar por las declaraciones, ya se ha ido mucho más allá del simple «nos recordamos».
BYD está explorando de forma concreta las opciones para incorporarse a la disciplina. ¿Cómo? Eso aún no está claro. Pero el interés, por su parte, es muy real.
Un gigante industrial que avanza rápido
Aunque el nombre pueda parecer reciente en la F1, tiene un gran peso en la industria. BYD es hoy líder mundial en vehículos eléctricos, por delante de Tesla.
Con recursos considerables y un crecimiento fulgurante, el grupo tiene de sobra los medios para sus ambiciones. Queda por ver de qué forma podría entrar en la F1:
- ¿un equipo completo?
- ¿un fabricante de motores?
- ¿un socio técnico o comercial de primer orden?
Por el momento, todas las opciones están abiertas.
Una F1 en sintonía con su ADN
El momento no es casual. Desde este año, la F1 ha dado el salto a unidades de potencia aún más híbridas, con una distribución cercana al 50/50 entre electricidad y combustión, alimentadas por combustibles sostenibles.
En otras palabras: un terreno de juego perfectamente alineado con la experiencia de BYD, que desarrolla tanto vehículos 100 % eléctricos como híbridos enchufables.
Detrás del interés mostrado, hay también una lógica: probar sus tecnologías en el entorno más exigente del automovilismo.
La puerta no está cerrada… ni mucho menos
Por parte de las instancias, el mensaje es bastante claro. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil, ya se ha mostrado favorable a la llegada de un nuevo equipo, siempre que aporte un valor real.
No se trata de ampliar la parrilla «por hacer bonito». Pero una entrada estratégica, sobre todo en un mercado tan enorme como el de China, cumple muchos requisitos.
Una parrilla que sigue evolucionando
La F1 ya cuenta con 11 equipos este año con la llegada de Cadillac, respaldada por General Motors. Un proyecto estructurado, con un crecimiento progresivo hacia la condición de equipo de fábrica.
En este contexto, la idea de un 12.º equipo ya no es tabú. Incluso se vuelve creíble… si el proyecto es sólido.
Más que una cuestión de negocios
El interés de BYD va más allá de una simple operación de marketing. La F1, hoy en día, se encuentra en la encrucijada entre el rendimiento, la innovación y la transición energética.
Y para un fabricante en plena expansión mundial, es difícil encontrar un escaparate mejor.
Bueno, aún no estamos en el punto de ver un monoplaza rojo y blanco con el logotipo de BYD en la parrilla. Pero las conversaciones han comenzado, el contexto es favorable y las puertas no están cerradas.
En la F1, las grandes historias suelen empezar así: una reunión, algunas conversaciones… y mucha ambición.
Queda por ver si esta llegará hasta el final.