Isack Hadjar llega a Miami con impaciencia. Tras cinco semanas sin Grandes Premios, el francés ha reconocido que echaba de menos la competición aún más que el simple hecho de pilotar. El regreso a la pista llega, por tanto, en el momento oportuno.
Isack Hadjar se muestra visiblemente relajado y espera con impaciencia la carrera de Miami tras un largo parón. «Ya empezaba a picarme», confiesa en rueda de prensa, feliz de volver a la competición.
Red Bull introduce novedades, como casi todo el mundo, pero el francés se muestra prudente. «No espero luchar por el podio este fin de semana», advierte. El objetivo es más bien progresar: «Acercarme más fácilmente a la Q3».
Su adaptación al equipo, por su parte, se ha producido de forma natural. «La transición ha sido bastante fácil», explica. Resultado: «Me siento muy cómodo para sacar el máximo partido al coche».
En cuanto a las normas, el francés destaca la rapidez de reacción de la F1 y de la FIA tan pronto en el calendario: «Es positivo haber podido introducir cambios tras solo tres carreras».
Por último, sabemos que el tiempo podría complicar las cosas el domingo. En concreto, hay riesgo de tormentas. «No queremos ver grandes diferencias de velocidad en estas condiciones», insiste, consciente de los retos que plantea la lluvia. Queda por ver si estará presente.