Isack Hadjar falla en Miami: «No he sido inteligente»

Isack Hadjar falla en Miami: «No he sido inteligente»
Crédito: Portrait d'Isack Hadjar, pilote Oracle Red Bull Racing, au Grand Prix de Miami 2026 aux États-Unis. Crédit photo Overtake Agency / Joseph Pinchin

Había puntos que conseguir… y se esfumaron en una fracción de segundo. Isack Hadjar vivió una carrera frustrante en Miami, que se vio truncada en la sexta vuelta tras un error del que asume toda la responsabilidad.

El piloto de Red Bull, que había salido bien a pesar de partir desde el pit lane, había iniciado una sólida remontada en el pelotón. El ritmo estaba ahí, los adelantamientos también. Hasta ese ataque de más a la entrada de la chicane: un contacto con el muro interior, una suspensión rota y un monoplaza enviado directamente a la barrera.

Un error imperdonable a este nivel, sobre todo en un circuito urbano donde el más mínimo descuido se paga caro.

En caliente, el francés no buscaba excusas, tradicionalmente duro consigo mismo: «Estoy enfadado porque tenía ritmo y estaba remontando con facilidad. Estoy tirando puntos a la basura estúpidamente, estoy muy frustrado y, además de eso, he dañado el coche, así que eso también cuenta…»

Un fin de semana en el filo de la navaja

Porque la conclusión es clara: el rendimiento estaba ahí. En una carrera animada, marcada sobre todo por el espectacular accidente de Gasly y las numerosas batallas en el pelotón, Hadjar tenía una baza real para entrar en los puntos.

Pero en la Fórmula 1, la gestión del riesgo suele marcar la diferencia. Y en este punto, el novato reconoce haber cruzado la línea: «Todo el fin de semana estuve al límite, me sentía cómodo con ese límite, y ahí no funcionó».

Una lucidez muy madura por parte del joven piloto, pero también un duro recordatorio de las exigencias de la disciplina: «No fui lo suficientemente preciso, asumí demasiados riesgos, y en una carrera de 57 vueltas es normal que en algún momento se note. No fui lo suficientemente inteligente».

Un abandono frustrante, pero también formador. En Miami, Hadjar aprendió, por las malas, que la velocidad no siempre basta. Le deseamos que vuelva en forma para Canadá, con esa garra que le caracteriza.