Una carrera para olvidar para Isack Hadjar

Una carrera para olvidar para Isack Hadjar
Crédito: Overtake Agency

A pesar de brillar en la clasificación con un monoplaza que se ha mostrado rebelde desde el inicio de la temporada, Isack Hadjar vivió una carrera de pesadilla, entre problemas técnicos y una cruel falta de ritmo.

Al conseguir el octavo puesto en la parrilla tras superar a su compañero de equipo, Hadjar había empezado el fin de semana de la mejor manera posible. Un resultado aún más notable si se tiene en cuenta que su coche, lento e inestable desde el inicio de la temporada, le ofrece pocas oportunidades de brillar.

Pero desde los primeros metros de la carrera, todo da un vuelco. «No tenía batería», suelta, contrariado. Privado de energía, el francés se ve inmediatamente superado. «Me adelantan en las rectas, es horrible», insiste, resumiendo la impotencia que sintió en la pista.

Un monoplaza ingobernable

Más allá de esa salida fallida, el veredicto es contundente. «No teníamos un buen ritmo. Estaba previsto, pero fue peor que el resto del fin de semana». El monoplaza, ya de por sí limitado, se vuelve rápidamente incontrolable. «Era realmente imposible de conducir, incluso peligroso», afirma Hadjar, señalando un coche imposible de sacar partido a largo plazo.

En este contexto, era difícil esperar algo mejor que sobrevivir. «Hubo buenas batallas con los Audi, fue genial», admite, como un escaso consuelo en una carrera sufrida de principio a fin.

Entender para no volver a caer

Ahora queda por extraer lecciones, sobre todo de esas primeras vueltas decisivas. «Tengo que entender qué pasó en las dos primeras vueltas con la batería», explica, consciente de que ese incidente sentenció su carrera.

El parón de un mes llega en el momento justo para recuperarse. «Se avecinan novedades. Vamos a probarlas, a trabajar en el simulador, a entender lo que ha pasado este fin de semana». Un trabajo de fondo necesario para poder salir del bache.

Por cierto, Red Bull se queda en Japón para realizar pruebas a principios de semana. El estratega Isack Hadjar «espera que llueva el martes y el miércoles para rodar en esas condiciones y adelantarse un poco al resto».