Red Bull se inspira en Ferrari… pero a su manera: el alerón «Macarena», renovado

Red Bull se inspira en Ferrari… pero a su manera: el alerón «Macarena», renovado
Crédito: Max Verstappen et Esteban Ocon sont en action lors du Grand Prix du Japon 2026 à Suzuka. Crédit photo Overtake Agency / Remy Midez

En la Fórmula 1, copiar no es hacer trampa. De hecho, a menudo es un cumplido. Y esta vez ha sido Red Bull quien se ha fijado en una idea de Ferrari, con la clara intención de adaptarla a su estilo.

En Silverstone, durante una jornada de rodaje, el RB22 actualizado mostró discretamente sus nuevas cartas. Y en el centro de las conversaciones: un alerón trasero inspirado en el famoso concepto «Macarena» de Ferrari.

¿El principio? Girar el alerón en línea recta para reducir la resistencia aerodinámica. Menos resistencia al aire, más velocidad punta. Sobre el papel, es casi demasiado bonito.

Pero mientras que Ferrari ha optado por una solución sofisticada —con actuadores integrados en los alerones laterales capaces de girar el conjunto más de 200 grados—, Red Bull ha elegido un camino más… pragmático.

Simplicidad asumida, eficacia buscada

En Red Bull, no hay revolución estructural. El equipo conserva un actuador central vertical y adapta las conexiones mecánicas. Resultado: una rotación más limitada, de unos 110 a 120 grados, pero un sistema más sencillo, más rápido de desarrollar y, sobre todo, menos arriesgado.

En definitiva, mientras Ferrari apuesta por la máxima sofisticación aerodinámica, Red Bull se decanta por la robustez y la rápida puesta en pista. Una filosofía bien conocida en Milton Keynes: hacer las cosas sencillas, pero bien.

Y en un deporte en el que las vibraciones, las tensiones y los fines de semana sin red de seguridad son la norma, reducir el número de piezas móviles nunca es mala idea.

Un compromiso… como siempre en la F1

Evidentemente, no todo es perfecto. El actuador central perturba ligeramente el flujo de aire, lo que podría costar unas décimas en los circuitos más rápidos, como el Autodromo Nazionale de Monza o el Circuito de Spa-Francorchamps.

Pero Red Bull apuesta por otra cosa: una evolución más rápida y una mayor consistencia. Porque en la F1, una solución ligeramente menos eficaz pero perfectamente controlada puede valer más que un concepto brillante… pero caprichoso.

Una evolución global, no un simple artilugio

Este nuevo alerón no llega solo. El RB22 visto en Silverstone también incorporaba:

  • pontones rediseñados
  • un alerón delantero rediseñado
  • ajustes aerodinámicos que llegan hasta el halo

En resumen, no se trata de un retoque, sino de una auténtica actualización. Una respuesta directa a un inicio de temporada algo por debajo de los estándares del equipo.

Ferrari perfecciona mientras Red Bull despliega

En Maranello no se quedan de brazos cruzados. El concepto «Macarena», que se vislumbró brevemente y luego se retiró, se está optimizando.

El propio Lewis Hamilton lo ha reconocido: su introducción inicial fue sin duda un poco precipitada. Desde entonces, Ferrari se ha tomado el tiempo de perfeccionarlo, con pruebas recientes en el Autodromo Nazionale Monza.

Dos enfoques, dos ritmos: Red Bull afina en pista, Ferrari pule en casa.

Este tipo de adaptación no tiene nada de excepcional. Ya lo vimos con el difusor doble de Brawn GP en 2009 o el F-duct de McLaren en 2010: una buena idea nunca permanece aislada por mucho tiempo.

Si Red Bull se interesa por ello, es porque el potencial es muy real.

¿Hacia un efecto bola de nieve?

La verdadera pregunta ahora es sencilla: ¿qué versión será más eficaz en pista?

Ferrari podría mantener la ventaja pura en velocidad punta. Red Bull, por su parte, podría sacar partido de la fiabilidad y la rapidez de implementación.

Y, como suele ocurrir en la F1, si se confirma la ventaja, el resto de la parrilla no tardará en seguir el ejemplo.

Mientras tanto, una cosa es segura: incluso cuando copia, Red Bull nunca copia realmente. Y ahí es sin duda donde reside toda la diferencia.