Max Verstappen, frustrado tras la sesión de clasificación en China: «Un desastre, el coche es increíblemente difícil de pilotar»

Max Verstappen, frustrado tras la sesión de clasificación en China: «Un desastre, el coche es increíblemente difícil de pilotar»

Para Max Verstappen, este fin de semana en China se está convirtiendo, por el momento, en un reto inusual: sobrevivir a un coche caprichoso en lugar de dominar a la competencia.

El fin de semana chino se está convirtiendo en un quebradero de cabeza para Max Verstappen. Octavo en la clasificación de Shanghái, el cuatro veces campeón del mundo no ha ocultado su frustración ante el comportamiento de su Red Bull, que describe como impredecible y extremadamente difícil de controlar. A pesar de varios cambios en la configuración, el holandés afirma no haber notado ninguna mejora.

Y a juzgar por sus declaraciones tras la sesión, el optimismo no es, claramente, la tónica dominante en el box de Red Bull. Un RB22 inmanejable para Verstappen El sábado ya había empezado mal para Verstappen con un noveno puesto en la carrera sprint, consecuencia, sobre todo, de una salida fallida. La clasificación no sirvió realmente para invertir la tendencia. A la hora de hacer balance de su sesión, el piloto de Red Bull no buscó excusas. «Ni siquiera sé qué decir, de lo difícil que es pilotar el coche y lo impredecible que es. He dado mi vuelta, pero no es lo que me gusta. No hay equilibrio ni agarre». El veredicto es contundente. Para Verstappen, el problema no es solo el rendimiento bruto, sino sobre todo la total falta de estabilidad del RB22.

«No tengo ningún equilibrio, así que ni siquiera podemos tomar referencias vuelta tras vuelta. Todo es completamente inestable y es increíblemente difícil de pilotar. Esto no está bien.» Cambios en la configuración… para nada
Sin embargo, Red Bull intentó reaccionar entre la carrera Sprint y la sesión de clasificación. Se realizaron varios ajustes en el coche con la esperanza de recuperar un margen de rendimiento. Pero, según Verstappen, esos cambios no han servido de absolutamente nada. «Hemos cambiado todo el coche con respecto a la carrera Sprint y no se nota ninguna diferencia.»

Una constatación que resume bien la situación actual: Red Bull sigue buscando la clave para entender su monoplaza. El holandés, por su parte, no oculta su resignación. «Para mí, todo el fin de semana ha sido un desastre.» Por detrás de los grandes… y por detrás de Gasly
Ver a Red Bull por detrás de Mercedes, Ferrari y McLaren no es ninguna sorpresa en este inicio de la temporada 2026. En cambio, la presencia de Pierre Gasly por delante de Verstappen en la parrilla llama la atención. El francés saldrá séptimo, justo por delante del Red Bull n.º 1.

Una situación que ilustra a la perfección las dificultades actuales de la escudería austriaca. Verstappen, por su parte, parece tener ya claras sus posibilidades. «Estamos donde debemos estar. Y probablemente también sea ahí donde lucharemos mañana en carrera.»

Un discurso inusualmente fatalista para un piloto acostumbrado a luchar por la pole. Isack Hadjar también en apuros En el otro Red Bull, a Isack Hadjar tampoco le ha ido mucho mejor. El francés saldrá noveno en la parrilla, a solo una décima de su compañero de equipo.

Él también señala una falta de equilibrio. «Sinceramente, no me arrepiento de nada. Hice todo lo que pude y completé una buena vuelta, pero no estoy muy satisfecho con el equilibrio del coche».

El objetivo ahora está claro: entender. «Estamos muy lejos de la cabeza, así que estamos probando cosas. Por ahora no está funcionando realmente, pero al menos intentamos entenderlo». En Shanghái, Red Bull ya no parece estar realmente entre los primeros… sino más bien intentando volver a poner su coche en el buen camino.