El accidente de Ollie Bearman marcó la sesión, provocando inmediatamente una bandera amarilla seguida de la intervención del coche de seguridad.
El origen del incidente fue Franco Colapinto, que, al reducir la velocidad para recuperar energía, amplió ligeramente su trayectoria. Una maniobra que sorprendió al joven piloto de Haas, obligado a reaccionar bruscamente. Al intentar esquivar el Alpine, Bearman perdió el control de su monoplaza antes de acabar estrellándose contra el muro.
<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Aquí está el momento en que Bearman se estrelló contra las barreras en Spoon <a href="https://twitter.com/hashtag/F1?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#F1</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/JapaneseGP?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw">#JapaneseGP</a> <a href="https://t.co/XmurXApWkp">pic.twitter.com/XmurXApWkp</a></p>— Fórmula 1 (@F1) <a href="https://twitter.com/F1/status/2038134038314053859?ref_src=twsrc%5Etfw">29 de marzo de 2026</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
El impacto, medido en 50 G según los datos del equipo estadounidense, da cuenta de la violencia del choque. A pesar de ello, el piloto logró salir de su coche, aunque visiblemente afectado en el tobillo. Ayudado por los comisarios, se dirigió al centro médico, donde los primeros exámenes resultaron tranquilizadores: no se detectó ninguna fractura.
No obstante, Bearman sufre una contusión importante. Un duro golpe, pero sin gravedad a largo plazo, que debería permitirle aprovechar el parón de abril para recuperarse por completo antes de volver a la pista.