Haas arranca con buen pie

Haas arranca con buen pie
Crédito: Overtake Agency

Haas está cuajando un inicio de temporada casi perfecto y ocupa el cuarto puesto en el campeonato de constructores, justo por detrás de McLaren. ¡Nada menos! La pequeña escudería estadounidense se ha adaptado claramente bien a la nueva normativa y se permite soñar a lo grande. 

Es la sorpresa de este inicio de temporada sin precedentes. Haas se ha mostrado muy competitivo en Melbourne y Shanghái, imponiéndose como el mejor equipo del pelotón medio, por detrás de Mercedes, Ferrari y McLaren. Incluso ha logrado incluso superar a Red Bull.

Para Ayao Komatsu, este exitoso comienzo de temporada se basa sobre todo en la fuerza colectiva. El director del equipo insiste en «la cohesión del equipo», esencial, según él, para afrontar el reto de un cambio de normativa que califica de «colosal», sobre todo para «la escudería más pequeña de la parrilla». A pesar de contar con medios más limitados, Haas lo compensa con su capacidad de adaptación y su eficacia en pista. «Con cada vuelta que damos, aprendemos algo», subraya, destacando un ritmo de progresión «extremadamente sostenido». Una dinámica que permite hoy a la escudería estadounidense aprovechar las oportunidades, aunque aún no todo sea perfecto, como demuestra la ausencia de puntos conseguidos simultáneamente por los dos coches.

Sin embargo, sigue habiendo una incógnita: la capacidad de Haas para mantener este ritmo frente al esperado aumento de potencia de los equipos punteros. Una vez más, Komatsu se muestra lúcido. Aunque reconoce que aún faltan algunas infraestructuras, asegura que el equipo trabaja en paralelo en estas líneas de desarrollo, en particular con la instalación de un «simulador en Banbury, así como algunas otras herramientas». Con una base considerada «muy buena», el japonés estima que todo dependerá ahora de su capacidad para «encontrar el rendimiento suficiente para seguir el ritmo de los demás».

Ollie Bearman, el hombre en forma

Este éxito no se basa únicamente en el coche. También se apoya en unos pilotos en plena forma, empezando por el joven Ollie Bearman. El británico confirma las esperanzas depositadas en él, impresionando por su constante progresión. Su velocidad «nunca ha sido un problema», recuerda Komatsu, pero es sobre todo en la regularidad y la gestión de las situaciones donde ha dado un salto cualitativo. 

«Su forma de asimilar la información, de comprender la situación en su conjunto, de expresarla con claridad, de asimilarla y de aplicarla» ya lo convierte en una pieza clave dentro del equipo. «No veo límites a su potencial», confiesa incluso su director, visiblemente conquistado.

Al otro lado del garaje, Esteban Ocon ha mostrado un ritmo sólido sin haber sido recompensado hasta ahora, debido a circunstancias de carrera desfavorables. Víctima de un «virtual safety car en Melbourne y un safety car en el peor momento en Shanghái», el francés prefiere quedarse con lo positivo: «el rendimiento básico del coche es muy bueno». Ahora espera que la suerte le sonría para materializar ese potencial ya este fin de semana.

Queda por ver si esta buena dinámica podrá mantenerse a largo plazo. Pero una cosa es segura: Haas no tiene intención de quedarse en un segundo plano.