Honda se apresura a reestructurarse antes de Miami

Honda se apresura a reestructurarse antes de Miami
Crédito: Fernando Alonso pilote pour Aston Martin au GP d'Australie 2026, première manche à Melbourne du 5 au 8 mars. (Overtake Agency / Levi Erb)

El inicio de la temporada 2026 se presenta como un calvario para Honda y Aston Martin. Entre la falta de rendimiento y los problemas de fiabilidad, el AMR26 ha sumido rápidamente al proyecto en la incertidumbre. Pero, lejos de los focos, el fabricante japonés se está moviendo. Y, a falta de un repunte inmediato, empiezan a surgir los primeros indicios de mejora.

La larga pausa entre Suzuka y Miami ha proporcionado un tiempo precioso para trabajar en profundidad. «El periodo entre carreras ha sido largo pero intenso, con mucho trabajo realizado en colaboración con Aston Martin tanto en Japón como en el Reino Unido», explica Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda. Un lapso de tiempo aprovechado al máximo para analizar un problema que se ha convertido en central: las vibraciones. Estas han penalizado gravemente el inicio de la temporada, limitando los kilómetros recorridos y dificultando la lectura del potencial real del monoplaza. Ante esto, Honda ha optado por un enfoque inédito. «Tras esta carrera, aprovechamos la oportunidad de dejar un AMR26 en las instalaciones para realizar, por primera vez, pruebas estáticas en Sakura, centrando nuestros esfuerzos en reducir las vibraciones con el fin de mejorar la fiabilidad», detalla Orihara. Un método riguroso para tratar el problema de raíz.

Se han logrado avances, aunque siguen siendo moderados. «Hemos logrado ciertos avances, lo que nos permite implementar nuevas contramedidas en Miami y más adelante en la temporada», continúa. Se han validado ajustes técnicos, con el claro objetivo de estabilizar el conjunto antes de plantearse cualquier mejora de rendimiento. Porque Honda rechaza cualquier promesa excesiva. «Siendo realistas, estos avances no tendrán un impacto visible en el rendimiento de la unidad de potencia en pista, por lo que no hay que esperar grandes avances», advierte el ingeniero. Un discurso lúcido, que contrasta con las expectativas a menudo elevadas en la Fórmula 1.

Por parte de los pilotos, la opinión es compartida. Fernando Alonso destaca que Honda «ha trabajado muy duro» para corregir los problemas, al tiempo que espera encontrarse en «una mejor posición» en las próximas carreras. El español insiste en que la prioridad absoluta es recuperar la fiabilidad y controlar las vibraciones antes de explotar plenamente el potencial del coche. La misma cautela la muestra Lance Stroll. «Esto no se consigue de la noche a la mañana», recuerda el canadiense, consciente de que la reconstrucción llevará tiempo. Por lo tanto, el objetivo inmediato sigue siendo consolidar las bases. Honda avanza así con método, lejos de los anuncios sensacionalistas. Si bien no se espera que Miami marque una revolución en la pista, el trabajo emprendido podría sentar las bases de una recuperación duradera.