Tras confirmar oficialmente a Robert Kubica como piloto, Williams ha apostado claramente por la experiencia, emparejándolo con el joven y prometedor Georges Russell. Bajo la dirección de Claire Williams, el equipo revisa su estrategia para 2019, lo que hace que la próxima temporada sea crucial para la escudería británica, que ahora debe lidiar con un presupuesto más ajustado, pero que puede contar con pilotos de reconocido talento.
El acuerdo se confirmó el 22 de noviembre, cuando Williams anunció que Robert Kubica formaría equipo con George Russell en la formación de 2019. Tras semanas de especulaciones, el veterano polaco está listo para regresar a tiempo completo a la F1, uniéndose a la escudería británica junto al joven francés Esteban Ocon y al ruso Sergey Sirotkin. Hay que mirar más allá de las implicaciones deportivas y tener en cuenta los cálculos financieros que motivaron la decisión del equipo. Williams terminó en la parte baja de la clasificación del campeonato de constructores la temporada pasada, lo que recuerda claramente que la estrategia de contratar pilotos que pagan no ha dado los frutos esperados en cuanto a rendimiento. Si bien la aportación financiera de estos pilotos estabilizó las finanzas del equipo, apenas contribuyó a mejorar el desarrollo del coche, que siguió siendo mediocre. En febrero, Martini, patrocinador principal del equipo desde hace mucho tiempo, anunció que pondría fin a su colaboración al final de la temporada 2019. Aunque esta decisión se tomó antes de este desastroso año, los directivos del grupo Bacardi no mostraron ningún remordimiento. Oficialmente, esta separación se atribuye a un cambio de estrategia de marketing, pero Claire Williams insinuó que el declive del equipo en los últimos tres años, en particular su política de pilotos, también había influido. La emblemática decoración de Martini adornaba los coches de Williams desde 2014, apareciendo incluso en los podios durante las campañas 2014-2015 con Valtteri Bottas y Felipe Massa. Sin embargo, la elección de los pilotos cambió la situación. Al optar por los novatos Lance Stroll y Sergey Sirotkin, el equipo se aseguró unos presupuestos considerables, pero sacrificó la experiencia, lo que obstaculizó el desarrollo de los coches y dio lugar a resultados mediocres. Tras perder a Martini, Williams también rompió sus vínculos con Sirotkin y su patrocinador SMP, que había aportado alrededor de 15 millones de euros. Stroll, ahora respaldado por el consorcio de su multimillonario padre, se unirá a Force India, recientemente adquirida por una escudería canadiense. Williams se encuentra ahora en una encrucijada. Recurrir a pilotos que pagan puede permitir equilibrar las cuentas a corto plazo, pero es un enfoque contraproducente a medio y largo plazo. Por lo tanto, es esencial contar con los servicios de pilotos verdaderamente talentosos si la histórica escudería quiere invertir la tendencia y reconstruir su reputación. La presión para obtener resultados es fuerte. El modesto presupuesto procedente de los pilotos que pagan solo puede sostener la operación durante un breve periodo de tiempo; el equipo debe remontar en la clasificación para recuperar su atractivo ante los patrocinadores. Por el momento, Williams aún no ha encontrado un patrocinador principal para la próxima temporada. El nombramiento de Kubica no fue solo una decisión deportiva. El talento del piloto polaco es innegable y su regreso despertará el entusiasmo en torno a la escudería británica. Y lo que es más importante, trae consigo el apoyo de PKN Orlen, una compañía petrolera polaca que promete decenas de millones de euros, un impulso financiero que sitúa a Williams por delante de rivales como Ocon, que dependen únicamente del apoyo de Mercedes. «Estoy encantado de pilotar junto a Robert en 2019 🤘 Estoy convencido de que nos vamos a motivar mutuamente desde el principio. ¡Vamos allá 👊!», publicó George Russell en Twitter tras el anuncio. Aunque el talento de Russell, actual campeón de F2, es indudable, solo el tiempo dirá si la pareja logrará sacar el máximo partido a un coche que está teniendo dificultades para encontrar su ritmo. El equipo también seguirá de cerca los progresos de Stoffel Vandoorne, cuyo prometedor debut se vio interrumpido por circunstancias que muchos conocen bien. Una colaboración armoniosa entre los dos pilotos será esencial si Williams quiere volver a estar en el punto de mira.