Williams celebrará el próximo año su 40.º aniversario en la Fórmula 1, y el próximo monoplaza se bautizará como FW40 para conmemorar este importante hito.
Mientras que el calendario de la Fórmula 1 de 2017 ya está marcado por los debates sobre las nuevas regulaciones relativas a los grupos motopropulsores, Williams acapara toda la atención al convertir su propia historia en un argumento de marca. Para conmemorar las cuatro décadas transcurridas desde que Frank y Patrick Williams fundaron por primera vez la escudería que se convertiría en una piedra angular de este deporte, el equipo ha bautizado su coche de carreras de 2017 como «FW40», ignorando deliberadamente la esperada designación «FW39».
Este número no es solo un número secuencial, es el símbolo de un legado que incluye 114 victorias en Grandes Premios, siete títulos mundiales de pilotos y nueve títulos mundiales de constructores. Claire Williams, hija del fundador y directora deportiva del equipo, explica que este aniversario es tanto una cuestión de gratitud como de orgullo. «Hace cuarenta años, Frank y Patrick crearon lo que se convertiría en uno de los equipos más emblemáticos de la Fórmula 1», señala. «El deporte ha evolucionado, pero nuestra pasión por las carreras está en nuestra sangre y en nuestro ADN. Queremos celebrar esta pasión, nuestros éxitos y la comunidad que nos ha apoyado: los aficionados, los socios, los medios de comunicación y los amigos que hemos hecho a lo largo del tiempo».
Más allá de la decoración conmemorativa, el equipo se prepara para otro momento crucial: la revelación de la composición de los pilotos, prevista para el próximo jueves. Los rumores apuntan a una pareja formada por Valtteri Bottas y el novato Lance Stroll, una combinación que aunaría experiencia y talento fresco, mientras Williams se dispone a escribir el próximo capítulo de su legendaria saga.