Red Bull ha realizado un esfuerzo considerable para perfeccionar su coche de F1. Tras ganar el campeonato de 2022 con el RB18, el RB19 ya se considera un rival temible y el favorito para el título de 2023.
Tras tres días de pruebas, aún es imposible establecer una clasificación clara, ya que cada equipo ha seguido programas muy diferentes y se ha enfrentado a condiciones muy variadas. Tomemos el ejemplo de Alpine. Sus mejores tiempos se han conseguido con los neumáticos que se utilizarán en el Gran Premio, y no con los compuestos más blandos. Mientras que Pirelli llevará los C1, C2 y C3 a la carrera, la mayoría de los mejores tiempos de esta semana se han registrado con neumáticos C4 o C5, lo que significa que los tiempos por vuelta de Alpine probablemente estén por debajo de su verdadero potencial. Si nos fijamos en las vueltas de Max Verstappen con los C3 y las de Sergio Pérez con los C5, el RB19 se sitúa sistemáticamente a la cabeza de la clasificación con una cómoda ventaja. A menos que surja un problema de fiabilidad, los Red Bull parecen difíciles de batir. Charles Leclerc y el director del equipo, Frédéric Vasseur, han admitido que Ferrari se ha quedado atrás, aunque están satisfechos con su programa de pruebas, lo cual no es de extrañar. Red Bull ganó el campeonato de 2022, mientras que Ferrari sufrió numerosas abandonos, y el RB18 demostró ser más rápido que la Scuderia en igualdad de condiciones. De ello se deduce que los desarrollos de 2023 de los dos aspirantes al título no deberían alterar este equilibrio. Red Bull debería comenzar la temporada en cabeza en Baréin, pero la sanción impuesta por la FIA por superar el límite presupuestario, que obliga al equipo austriaco a reducir sus trabajos en el túnel de viento y en CFD, podría reducir la diferencia a medida que avance el año, lo que podría añadir un poco de intriga a la final.
Si nos atenemos a las cifras, incluso con neumáticos C4 y una tanda más corta que el año pasado, Red Bull siguió mostrando una ventaja de 2,8 segundos por vuelta. No conocemos la carga exacta de combustible ni el modo del motor, pero la diferencia es significativa, lo que indica un sólido progreso desde las pruebas de Baréin en 2022, cuando los equipos registraron numerosas vueltas y los ingenieros comenzaron a perfeccionar los ajustes en el marco de la nueva normativa.
La trayectoria de desarrollo de Red Bull iguala o supera a la de sus rivales, con solo sutiles evoluciones del concepto del coche y sin grandes cambios, lo que refleja la estabilidad de su orientación técnica.
Si comparamos los tiempos de Verstappen en C3 (los compuestos utilizados para la clasificación del sábado), es medio segundo más rápido que el McLaren líder y 1,1 segundos más rápido que Pierre Gasly, de Alpine. Se desconocen las cargas de combustible, pero ambas carreras han sido relativamente largas. Los datos confirman que Red Bull está actualmente en cabeza y que debería seguir estándolo.