Pascal Wehrlein podría quedarse sin volante para 2018 tras dos temporadas mediocres en la Fórmula 1. Incluso con el apoyo de Mercedes, el alemán ha tenido dificultades para encontrar su lugar en la categoría reina del automovilismo, donde la competencia es feroz.
La verdadera razón detrás de la campaña 2018 estancada de Nick Wehrlein tiene menos que ver con su rendimiento en la pista que con el laberinto contractual que ahora bloquea su regreso a la parrilla. El joven alemán de origen mauriciano, de 23 años, protegido desde hace tiempo de Mercedes y con cerca de 40 salidas en Grandes Premios en su haber, parece destinado a terminar la temporada sin volante. El currículum de Wehrlein debería haberle abierto muchas puertas. Tras una prometedora temporada en Manor en 2016, donde consiguió el único punto del equipo y superó a su compañero Rio Haryanto, se vio atrapado en el fuego cruzado de la cantera interna de Mercedes, perdiendo terreno frente a su compañero junior Esteban Ocon. El alemán fue considerado «aún no preparado» para sustituir a Nico Rosberg, lo que le llevó a fichar por Sauber en el último momento, cuando la escudería británica cerró sus puertas.
En Sauber, Wehrlein demostró rápidamente su valía. Consiguió el octavo puesto en el Gran Premio de España, su tercera carrera tras perderse la primera debido a un accidente ocurrido durante el invierno en la Race of Champions, y sumó un punto en la caótica carrera de Azerbaiyán, terminando por delante de su compañero de equipo Marcus Ericsson. De las 11 carreras que ambos disputaron, Wehrlein venció a Ericsson en siete ocasiones y contribuyó a todos los puntos de Sauber esa temporada. A pesar de estos resultados, el futuro del piloto en los equipos vinculados a Mercedes parece comprometido. Sauber utiliza ahora motores Ferrari y pertenece a un consorcio estrechamente vinculado a la dirección de Ericsson, lo que reduce aún más las posibilidades de recibir el apoyo de Mercedes. Un posible traspaso a Williams, otra escudería equipada por Mercedes, se ve obstaculizado por una cláusula de patrocinio con el socio principal Martini que prohíbe la contratación de dos pilotos jóvenes como titulares. Además, el revuelo mediático en torno al esperado regreso de Robert Kubica hace que Williams sea aún menos propensa a apostar por Wehrlein. A medida que la búsqueda de asientos para 2018 llega a su fin, la opción más realista podría ser volver al DTM, donde Wehrlein ganó el campeonato de 2015 con Mercedes. Un año lejos de la Fórmula 1 suele significar el fin de las ambiciones de un piloto en la F1, y la combinación de las restricciones contractuales y la política de los equipos podría relegar a Wehrlein a la creciente lista de talentos prometedores cuya carrera se ha visto comprometida por las circunstancias.