Seguridad: medios para proteger la cabeza de los pilotos

Seguridad: medios para proteger la cabeza de los pilotos
Crédito: FanF1

El reciente accidente mortal de Justin Wilson en la IndyCar vuelve a poner de manifiesto las deficiencias de los monoplazas en cuanto a la protección de la cabeza de los pilotos. Quizás sea hora de actuar, aunque ello implique cuestionar algunas tradiciones arraigadas desde hace mucho tiempo.

Las series de monoplazas como la Fórmula 1, la IndyCar, la GP2 y otras han logrado enormes avances en materia de seguridad. De hecho, antes del accidente de Jules Bianchi, la Fórmula 1 no había registrado ningún accidente mortal desde 1994.

Sin embargo, en los últimos años se ha producido un aumento de los incidentes que afectan a la cabeza de los pilotos, la única parte del cuerpo protegida por un casco en estos coches. Los cascos se han vuelto mucho más resistentes gracias a las continuas mejoras, pero la cabeza sigue siendo la parte más expuesta.

La cuestión volvió a salir a la luz en 2009 tras dos accidentes consecutivos. El 19 de julio, el piloto de Fórmula 2 Henry Surtees, hijo del campeón del mundo de 1964 John Surtees, murió en Brands Hatch cuando una rueda de un coche rival se desprendió y golpeó su casco. Perdió el conocimiento y falleció pocas horas después. Unos días más tarde, durante la clasificación para el Gran Premio de Hungría, Felipe Massa fue golpeado en la visera por un elemento de la suspensión que se desprendió del coche Brawn GP de Rubens Barrichello. El impacto lo dejó en coma; su recuperación final fue simplemente milagrosa. Estos dos incidentes ya han obligado a la FIA a examinar la vulnerabilidad de la cabeza de los pilotos en los coches con cabina abierta. Se ha sugerido la instalación de una cabina cerrada, pero muchos pilotos y puristas han rechazado esta idea, calificándola de pesadilla estética y ética para las carreras de monoplazas. El debate se reavivó con el accidente de Bianchi y, más recientemente, con la tragedia ocurrida en la carrera de IndyCar en Pocono, donde Justin Wilson recibió un golpe mortal en la cabeza por los restos de otro coche accidentado. ¿Cuánto tiempo más van a permanecer de brazos cruzados las autoridades del automovilismo monoplaza? Hay que encontrar soluciones que preserven la esencia misma de estas máquinas, pero la tecnología actual hace difícil aceptar que no exista una respuesta segura y visualmente aceptable. Debemos afrontar este problema de frente para evitar que otra pérdida ensombrezca este deporte. El tiempo de las discusiones ha pasado; es hora de actuar. Nuestros pensamientos están con la familia de Justin Wilson, que ha perdido a un ser querido por culpa de su pasión.