Esta semana se cumple el 30.º aniversario de Sauber en la Fórmula 1. Fundada por Peter Sauber, la escudería suiza ha establecido numerosas colaboraciones para garantizar su futuro, y hoy repasamos tres décadas de su trayectoria en la F1.
En 1993, Sauber participó en su primer Gran Premio en Kyalami el 14 de marzo. El nuevo equipo causó sensación al terminar quinto, gracias al piloto finlandés JJ Letho (Jyrki Juhani Jarvilehto). Este resultado permitió a Sauber sumar sus primeros puntos en la Fórmula 1, dos puntos según el sistema de puntuación de seis puestos vigente en aquella época. El plan inicial era lanzarse con Mercedes-Benz, pero una crisis financiera en 1991 obligó a Mercedes a retirarse del programa Grupo C y abandonar todo compromiso en la F1, según el ingeniero Beat Zehnder. En su primera carrera, Sauber compitió con una decoración negra con la inscripción «Concept by Mercedes-Benz». La temporada de debutantes terminó con 12 puntos. Primeros éxitos Tras la retirada de Mercedes, Sauber consiguió el apoyo de Red Bull y Petronas en 1995 y pasó a utilizar un motor Ford, una colaboración que duró una década. Ese mismo año, el equipo consiguió su primer podio cuando Frentzen terminó tercero en el Gran Premio de Italia. La temporada siguiente, Ford no renovó su contrato, dejando a Sauber sin motor para 1997. Peter Sauber negoció un acuerdo con Ferrari, pero los motores se comercializaron con la marca Petronas por motivos contractuales, y el equipo pasó a llamarse Sauber Petronas. Las relaciones con Ferrari comenzaron con frialdad y las dificultades financieras obligaron rápidamente al equipo, en 2001, a contratar por primera vez a pilotos que pagaban, entre ellos el joven Kimi Räikkönen junto al alemán Nick Heidfeld en el C20. Sus resultados permitieron a Sauber lograr su mejor temporada hasta la fecha, con 21 puntos y un cuarto puesto en el campeonato de constructores.
Cuando Räikkönen se incorporó a McLaren-Mercedes, Sauber fichó a Felipe Massa, que permaneció cuatro temporadas hasta 2005. Junto con Giancarlo Fisichella, Massa ayudó al equipo a lograr una de sus mejores temporadas en 2004, con 34 puntos.
La era BMW A partir de 2005, Sauber experimentó cambios importantes. La marcha de Räikkönen permitió al equipo construir su propio túnel de viento y distanciarse aún más de Ferrari. Red Bull se retiró para centrarse en su propio equipo, dejando a Sauber sin ningún socio importante. En 2006, BMW compró la escudería y la rebautizó como BMW Sauber. Esta adquisición impulsó al equipo a nuevas cotas: Sauber terminó segundo en el campeonato de 2007 y consiguió su primera victoria en 2008, cuando Robert Kubica ganó el Gran Premio de Canadá. Pero este impulso duró poco. A pesar de una sólida campaña en 2008, BMW no logró producir un coche competitivo para 2009 y anunció su retirada de la F1 en julio, sin firmar el nuevo acuerdo Concorde. La retirada de Toyota abrió una plaza en la parrilla de salida para Sauber en 2010, pero el equipo abordó la temporada con un apoyo limitado.
Esperanza, recaída y nuevo comienzo Tras la marcha de BMW, Sauber siguió luchando por encima de sus posibilidades. Con Kamui Kobayashi y Sergio Pérez al volante, el equipo subió regularmente al podio, con la victoria de Kobayashi en Suzuka en 2012 con el C31 como punto culminante. Sin embargo, la introducción de la fórmula V6 turbo-híbrida en 2014 afectó duramente a Sauber. «En una época en la que no teníamos dinero y era extremadamente difícil para una escudería privada encontrar patrocinadores, de repente tuvimos que hacer frente a un coste adicional de entre 13 y 14 millones de euros para las unidades de potencia», recuerda Beat Zehnder. Las dificultades financieras volvieron y, en 2018, la escudería resurgió con Alfa Romeo como patrocinador principal, aunque la marca italiana aún no estaba preparada para convertirse en propietaria. Los resultados siguieron siendo modestos; el mejor resultado de Alfa Romeo fue un quinto puesto conseguido por Valtteri Bottas en Imola en 2022. Ese mismo año, Alfa Romeo anunció que abandonaría la F1 tras la temporada 2023. La incertidumbre persistió hasta que Audi anunció su intención de incorporarse a este deporte en 2026 y asociarse con Sauber. El director del equipo, Frédéric Vasseur, describió esta decisión como «convertirse en el equipo oficial de Audi no solo es un honor y una gran responsabilidad, sino también la mejor opción para el futuro».
Un futuro optimista En 2024 y 2025, la escudería con sede en Hinwil volverá a competir bajo el nombre de Sauber. A partir de 2026, el equipo pasará a llamarse Audi, ya que el fabricante alemán establecerá una asociación técnica que llevará a Hinwil a acoger el desarrollo del grupo motopropulsor de Audi. Con el respaldo de los recursos de Audi, el equipo está listo para dar un importante paso adelante.