Por qué el calendario de la F1 necesita una actualización crucial

Por qué el calendario de la F1 necesita una actualización crucial
Crédito: FanF1

La Fórmula 1 no es inmune a las críticas. El aburrimiento que provocan algunas carreras suele deberse a la falta de entusiasmo por los circuitos modernos.

Estos circuitos, que llevan el nombre de «Tilke» en referencia al diseñador de circuitos modernos Hermann Tilke, nunca han sido los favoritos de los pilotos. A menudo son criticados por sus amplias zonas de escape asfaltadas y su falta de curvas que pongan a prueba la maniobrabilidad de los coches. Romain Grosjean incluso comparó el trazado de Sochi con un aparcamiento.

El regreso de los circuitos clásicos

La pandemia, aunque perturbadora, ha obligado a la Fórmula 1 a renunciar a viajar a los destinos lejanos más afectados por el virus y a volver a sus raíces europeas. Esto ha supuesto el renacimiento de circuitos legendarios como Mugello, Nürburgring e Imola, que siguen haciendo latir el corazón de los aficionados. Los eventos de este año en estos circuitos han despertado exactamente el entusiasmo que muchos esperaban, y el histórico circuito de Portimão, en Portugal, también ha debutado con éxito en el calendario de la F1.

Los pilotos están de acuerdo

Los pilotos disfrutaron de poder demostrar su valía en trazados tradicionales con fosos de grava que castigan el más mínimo error y curvas que exigen un gran esfuerzo físico. Desde el joven Lando Norris hasta el veterano Romain Grosjean, presidente de la GPDA, el consenso fue claro: correr en estos circuitos antiguos fue un placer. Los aficionados en las gradas y los telespectadores en casa compartieron este entusiasmo.

Realidades financieras

Más allá del aspecto deportivo, la situación financiera sigue siendo crítica tras una crisis sanitaria y económica sin precedentes. Los contratos existentes deben respetarse y los países que quedaron fuera en 2020 están, naturalmente, deseosos de volver al calendario de 2021. Sin embargo, es posible adoptar un enfoque más equilibrado, alternando entre el calendario clásico y uno más audaz que reintrodujera circuitos que ya no figuran en el programa. Grosjean incluso ha planteado esta idea. Si todas las partes logran llegar a compromisos razonables y preservar sus intereses, esta rotación podría hacerse realidad y allanar el camino hacia un futuro más brillante para este deporte.