Red Bull ha dominado la temporada 2023, ganando los ocho Grandes Premios disputados hasta la fecha, mientras que Aston Martin y Mercedes se disputan las migajas que dejan los austriacos y Ferrari se queda aún más atrás. La verdadera pregunta es si alguno de estos equipos será capaz de competir con Red Bull antes de que termine la temporada y más allá.
La temporada 2022 ha estado dominada en gran medida por Red Bull, con Ferrari como único rival real. Sin embargo, este año la situación está cambiando. Aston Martin ha dado un salto espectacular para consolidarse como el segundo piloto indiscutible del campeonato, mientras que Mercedes y Ferrari siguen muy por detrás del equipo austriaco, lo que deja a Red Bull cómodamente en cabeza por delante de sus principales rivales.
¿Es realista alcanzar a Red Bull en 2023?
A juzgar por el primer tercio de la temporada, es difícil imaginar que Aston Martin, Mercedes o Ferrari puedan alcanzar a Red Bull. No obstante, hay algunos factores que podrían permitir a estos equipos reducir la diferencia.
En primer lugar, Red Bull sigue sintiendo los efectos de haber superado el límite presupuestario en 2021. Además de la multa de 7 millones de dólares, el equipo ha perdido un 10 % de su tiempo en el túnel de viento y ya ha anunciado que se realizarán menos actualizaciones durante la segunda mitad del año. Esta ralentización podría dar a los rivales la oportunidad de recuperar terreno.
Las recientes mejoras de Mercedes parecen estar dando sus frutos, y ya hay más piezas previstas para Silverstone. Los cambios introducidos por Ferrari parecen mejorar el rendimiento de los neumáticos, y Aston Martin tiene previstos más cambios tras el éxito de las piezas introducidas en Montreal. Estos avances deberían reducir la diferencia con los primeros puestos de la clasificación y acortar la distancia con Red Bull.
A pesar de todo, la batalla por los títulos de pilotos y constructores se presenta difícil para todos aquellos que no cuentan con el apoyo de Red Bull y Verstappen, que actualmente están arrollando a sus rivales. No obstante, una lucha más reñida entre los demás equipos durante la segunda mitad de la temporada añadiría un poco de emoción a un año que ya parece un poco predecible. Es un escenario plausible.
¿Una verdadera competición a partir de 2024?
De cara al futuro, varios equipos ya están planificando la próxima temporada. Ferrari, por ejemplo, sabe que será difícil remontar en 2023, por lo que está preparando el terreno para 2024 e incluso 2025. Christian Horner, director del equipo Red Bull, ha advertido de que la penalización actual podría tener repercusiones en el coche del año que viene: «Es algo que hay que examinar a lo largo de 12 meses, porque no solo afecta al coche de este año, sino también al del año que viene», ha declarado.
Mercedes podría beneficiarse del regreso de James Allison al puesto de director técnico, una decisión que podría devolverle sus ambiciones de campeonato. La hoja de ruta de Aston Martin también parece sólida; tras un prometedor comienzo de 2023, la agresiva campaña de fichajes del equipo lo ha convertido en un auténtico aspirante al título. Ferrari se encuentra en plena reconstrucción, despidiendo a algunos altos cargos y fichando talentos de Mercedes y Red Bull. Los tres fabricantes tendrán que ser meticulosos en su desarrollo en 2024 si quieren perturbar el actual avance de Red Bull hacia el título. No será fácil, pero los recientes resultados en carrera dan motivos para ser optimistas. Red Bull no puede permitirse ignorar su propia penalización o el resurgimiento de sus rivales. El resto de la temporada demostrará si Aston Martin, Mercedes y Ferrari pueden revertir la tendencia.