Max Verstappen volvió a dominar el Gran Premio de Canadá. Aunque la lucha por la victoria es previsible, el resto del pelotón aún puede deparar sorpresas.
La verdadera historia de esta temporada no es la huida hacia adelante del piloto holandés, sino la reorganización del pelotón detrás de él. Mientras Max Verstappen conduce con una ventaja de entre 30 y 50 segundos, las cámaras casi han abandonado sus hazañas, ofreciendo solo imágenes ocasionales de las paradas en boxes y breves extractos de radio. Para un espectador que se pierde una vuelta, la retransmisión puede sugerir fácilmente que Lewis Hamilton o Fernando Alonso luchan por el primer puesto, cuando en realidad la diferencia es mucho mayor. Este vacío en la parte delantera ha puesto el foco en la parte media del pelotón, donde el espectáculo por fin recibe la cobertura que se merece. Alex Albon, a pesar de tener un coche que le cuesta seguir el ritmo, lucha por remontar hasta la séptima posición, lo que demuestra su inquebrantable determinación. En Mónaco, Esteban Ocon sorprendió a todos al subir al podio, mientras que Aston Martin se ha convertido en un habitual en la lucha por los tres primeros puestos. Incluso los outsiders de Haas lograron alcanzar posiciones inesperadas, antes de ser alcanzados a medida que avanzaba la carrera. Estos cambios en la jerarquía mantienen vivo el Gran Premio con nuevas historias cada fin de semana. Quizás aún queden muchas carreras por disputar en el campeonato, y el dominio de Verstappen parece haber sellado el título, pero las batallas por los puntos restantes son todo menos predecibles. Los aficionados están asistiendo a una temporada en la que la lucha por el honor, y no solo la lucha por el liderato, es una fuente de verdadera emoción, y cada adelantamiento parece ser noticia.