Nico Rosberg: el pequeño príncipe de Mónaco

Nico Rosberg: el pequeño príncipe de Mónaco
Crédito: FanF1

Tras ganar los dos últimos Grandes Premios de Mónaco, Nico Rosberg está a punto de conseguir su tercera victoria consecutiva este fin de semana, uniéndose así a los pilotos legendarios que han ganado esta emblemática carrera más de dos veces.

Las estrechas y sinuosas calles de Mónaco han sido durante mucho tiempo un campo de pruebas en el que solo los mejores pueden convertir un fin de semana en leyenda. Los implacables vibradores del circuito, el asfalto irregular y la famosa cuesta Sainte-Dévote han frenado el impulso de innumerables campeones, y las cifras lo demuestran. Solo seis pilotos han logrado más de dos victorias aquí: Ayrton Senna, que sigue ocupando el primer puesto de la clasificación con seis victorias; Graham Hill y Michael Schumacher, con cinco victorias cada uno; Alain Prost, con cuatro victorias; y Jackie Stewart y Stirling Moss, con tres victorias cada uno. A excepción de Moss, todos estos múltiples ganadores también han conseguido al menos tres títulos mundiales, lo que subraya lo difícil que es alcanzar un éxito duradero en el Principado. Aún más difícil es la hazaña de tres victorias consecutivas. Solo Graham Hill, Alain Prost y Ayrton Senna han logrado este triplete, acumulando entre los tres nueve títulos de campeón. Nico Rosberg, cuyo padre ganó un trofeo Williams en este mismo asfalto en 1983, aspira ahora a entrar en este club tan exclusivo. Tras dos victorias consecutivas en 2013 y 2014, una tercera victoria consecutiva le situaría junto a estas figuras históricas. Pero el camino hacia una tercera victoria comienza mucho antes de la bandera a cuadros. Las clasificaciones en Mónaco son casi tan decisivas como la propia carrera: el poleman ha ganado nueve de los últimos diez Grandes Premios, y todos los ganadores de las dos últimas décadas han salido desde las tres primeras posiciones. La única excepción, Olivier Panis, ganó en 1996 tras salir en 14.ª posición al volante de un Ligier, una anomalía estadística que sigue alimentando la esperanza de los outsiders. Para Rosberg, por lo tanto, es esencial asegurarse un puesto en la primera línea si quiere reescribir los libros de historia.

El reto es aún más difícil porque sus rivales están sedientos de revancha. Lewis Hamilton todavía sufre la decepción del año pasado, Sebastian Vettel está desesperado por añadir una nueva victoria prestigiosa a su palmarés con Ferrari, y Kimi Raikkonen, el campeón de 2013, buscará repetir su éxito de hace diez años en Mónaco. Todas las miradas estarán puestas en Rosberg mientras negocia las estrechas calles, se enfrenta a los fantasmas de los antiguos ganadores e intenta consolidar su lugar en la historia de la élite monegasca. La respuesta llegará cuando se apaguen las luces el domingo por la noche.