Murray Walker, el famoso comentarista británico, falleció a los 97 años.
El paddock está de luto. Pocos minutos después del anuncio realizado por el British Racing Drivers Club en Silverstone, los equipos, los pilotos y los aficionados inundaron las redes sociales con homenajes, recordando el entusiasmo sin igual que Murray Walker aportaba a la Fórmula 1. «Su amor, su pasión y su optimismo por nuestro deporte eran incomparables», se podía leer en un tuit de Mercedes, haciéndose eco del sentimiento general en el mundo del automovilismo. Murray Walker, fallecido el 13 de marzo a los 97 años, era más que un simple comentarista: era la banda sonora de los Grandes Premios modernos. Nacido en 1923, se presentó por primera vez ante los micrófonos en 1949, un año antes del inicio del primer campeonato mundial. A finales de la década de 1950, se había convertido en la voz a tiempo completo de la BBC, forjando una legendaria colaboración con el antiguo campeón James Hunt en 1976. A lo largo de una carrera que se prolongó hasta su jubilación en 2001, Walker comentó algunos de los momentos más emblemáticos de la historia de la F1: el dramático choque entre Alain Prost y Ayrton Senna en Suzuka en 1989, la triunfal carrera de Damon Hill que le valió el título en 1996 en el mismo circuito, entre muchos otros.
Su estilo distintivo y exuberante hacía que cada carrera pareciera una aventura compartida, y sus frases célebres aún resuenan en la memoria de los aficionados de toda la vida. El equipo editorial de FanF1 se une al coro de condolencias, expresando su más sincero pésame a la familia y allegados de Walker, y rindiendo homenaje a la pérdida de una verdadera leyenda cuya voz marcó una época en el mundo del automovilismo.