Charles Leclerc, originario de Mónaco, debutará en la Fórmula 1 en la primera sesión oficial de entrenamientos libres del Gran Premio de Gran Bretaña, uniéndose así a otros dos pilotos monegascos que ya han dejado su huella en este deporte.
Las calles resplandecientes de Mónaco han acogido a más pilotos campeones del mundo de los que jamás ha producido, y el palmarés del principado en materia de automovilismo se resume en unas pocas notas al pie de página en la historia de la Fórmula 1. Con una población de aproximadamente 37 000 habitantes, este pequeño estado solo ha visto a tres de sus hijos alinearse en la parrilla de salida de un Gran Premio.
La historia comienza en 1950, cuando Louis Chiron, de 50 años, as de la preguerra, participa en la primera temporada de Fórmula 1 al volante de un Maserati abollado. A pesar de las deficiencias del coche, consigue subir al podio en su carrera en casa, único hecho destacable de una carrera en la F1 por lo demás irregular. El palmarés de Chiron es más brillante en el automovilismo y en la Fórmula 2, y sigue ostentando el récord del piloto de más edad en tomar la salida de un Gran Premio, ya que lo hizo con 55 años en la prueba de Mónaco de 1955. Habrá que esperar 44 años para que un segundo monegasco haga su aparición en la élite. Olivier Beretta, un protegido de Nelson Piquet de 24 años, debutó en 1994 con la modesta escudería Larousse. Se clasificó para todas las carreras de la temporada, pero su mejor resultado fue un séptimo puesto en Hockenheim y un octavo en su Gran Premio nacional, un resultado que no le reportó ningún punto según el sistema de puntuación de la época. Las limitaciones financieras y los modestos resultados pusieron fin a su carrera en la F1, pero luego destacó en las series de prototipos deportivos, participó en varias ocasiones en las 24 Horas de Le Mans y obtuvo seis victorias en la categoría GT. Williams incluso lo volvió a llamar para realizar pruebas privadas a principios de la década de 2000. Ahora se avecina un nuevo capítulo. Charles Leclerc, de 18 años, guiado por Nicolas Todt y vinculado a la familia del difunto Jules Bianchi, ha conseguido algunas sesiones de entrenamientos libres con Haas para el resto de la temporada. Estas sesiones serán el primer indicador real de si el tercer piloto originario del principado podrá traducir el rico legado del Gran Premio en una presencia duradera en la Fórmula 1.