Con motivo de la celebración del Gran Premio de Estados Unidos del 18 al 20 de octubre, FanF1 repasa los momentos más memorables de ediciones anteriores.
El Gran Premio de Estados Unidos ha recorrido un largo camino en la historia del automovilismo, pasando de un lugar emblemático a otro. Comenzó en el Sebring International Raceway en la década de 1960, luego se trasladó a las calles de Long Beach y Detroit, antes de encontrar finalmente una ubicación permanente en el Circuito de las Américas, construido especialmente para este fin en Austin en 2012. El moderno trazado del COTA, salpicado de curvas que recuerdan a los circuitos europeos clásicos, conquistó rápidamente a pilotos y aficionados, ofreciendo emocionantes carreras en un entorno impresionante. A continuación, repasamos algunas de las ediciones más memorables de este legendario evento.
1959: la primera edición
El primer Gran Premio de Estados Unidos se celebró en Sebring, Florida, como novena y última prueba de la temporada 1959. Jack Brabham se alzó con la victoria al volante de su Cooper-Climax, un triunfo que le aseguró su primer título de campeón del mundo. Posteriormente, ganó otros dos títulos, el último de ellos en 1966. El compañero de equipo de Brabham, Bruce McLaren, consiguió aquí su primera victoria en la F1, convirtiéndose en el ganador más joven de un Gran Premio, un récord que se mantuvo hasta que Fernando Alonso lo superó en el Gran Premio de Hungría de 2003.
1990: una batalla legendaria entre Ayrton Senna y Jean Alesi
La primera carrera de la temporada 1990 se disputó en Phoenix. Tras salir en cuarta posición, el francés Jean Alesi se puso en cabeza al volante de su Tyrrell y rápidamente se vio envuelto en un reñido duelo con Ayrton Senna. Tras una serie de intensos adelantamientos, Senna tomó la delantera y cruzó la línea de meta con ocho segundos de ventaja sobre Alesi. Esta actuación reveló a Alesi como una estrella en ascenso y dejó un recuerdo imborrable de la encarnizada rivalidad en el circuito urbano estadounidense.
2001: un homenaje a las víctimas del 11 de septiembre
Tres semanas después de los atentados del 11 de septiembre, el Gran Premio de Estados Unidos se convirtió en una plataforma de solidaridad. El jordano Jarno Trulli corrió con una bandera estadounidense y el lema «Peace, not war» (Paz, no guerra) en la toma de aire de su coche, mientras que Ferrari pintó las puntas de sus coches de negro en señal de respeto. En una ceremonia previa a la carrera se rindió homenaje a los pilotos estadounidenses, con la presencia de tres de los seis pilotos que habían participado en el primer Gran Premio de Estados Unidos en Sebring en 1959: Phil Hill, Rodger Ward y Bob Said.
2005: un Gran Premio lunar
La carrera de 2005 en el Indianapolis Motor Speedway pasó a la historia por contar con solo seis coches en la parrilla de salida. Un pinchazo de Ralf Schumacher durante los entrenamientos del viernes, seguido de un fallo similar de su compañero de equipo Ricardo Zonta, suscitó serias dudas sobre la seguridad de los neumáticos. Michelin concluyó que sus neumáticos no aguantarían toda la distancia en el circuito inclinado y, a pesar de una entrega de última hora de neumáticos de repuesto, los siete equipos equipados con Michelin se retiraron tras la vuelta de formación. Solo Ferrari, Jordan y Minardi tomaron la salida. Rubens Barrichello se puso en cabeza tras una parada en boxes en la vuelta 27, pero Michael Schumacher recuperó el liderato en la vuelta 49 para lograr su única victoria de la temporada. Michelin reembolsó a los espectadores y ofreció 20 000 entradas gratuitas para la carrera de 2006 con el fin de compensar este desastre.
2018: Kimi Räikkönen vuelve a la victoria
El Gran Premio de Estados Unidos de 2018 marcó el regreso de Kimi Räikkönen, que logró su primera victoria desde 2013 al volante de un Ferrari. Tras salir en segunda posición, realizó una excelente salida, superó al líder del campeonato, Lewis Hamilton, y se puso en cabeza desde el principio de la carrera. A lo largo de las 56 vueltas, Räikkönen combinó la velocidad pura con una gestión impecable de los neumáticos, mientras que la estrategia de repostaje de Ferrari le permitió mantenerse en cabeza. Esta victoria supuso el primer éxito de la temporada para la Scuderia y puso de relieve el talento y la determinación inquebrantable de Räikkönen.