En solo tres años de existencia, el Gran Premio de Arabia Saudí ya ha sido escenario de batallas en la pista y dramas fuera de ella.
La historia del circuito urbano de Yeda está marcada tanto por los dramáticos acontecimientos que tuvieron lugar fuera de la pista como por la propia carrera. El Gran Premio inaugural de 2021 marcó la pauta con un explosivo duelo entre Max Verstappen y Lewis Hamilton, dos rivales que se empujaron mutuamente al límite del reglamento y, en ocasiones, al límite de la seguridad. La controversia no terminó ahí: un incidente que provocó una bandera roja obligó a los comisarios a reorganizar la parrilla de salida de una manera que muchos calificaron de arbitraria, lo que aupó a Esteban Ocon a la pole position. Sin embargo, el francés solo pudo conseguir el cuarto puesto, superado en la línea de meta por Valtteri Bottas.
Un año después, la atención se desplazó del pit lane al contexto geopolítico que rodeaba la carrera. Un ataque contra una instalación petrolera cerca de Yeda provocó una onda expansiva en el paddock, incomodando a los pilotos y suscitando largas deliberaciones sobre la conveniencia de mantener el evento. Tras horas de negociaciones, la carrera se celebró y Sergio Pérez aprovechó la oportunidad para conseguir su primera pole position tras 215 salidas en Grandes Premios. La edición de 2023 añadió un toque adicional de intriga. Un denunciante afirmó posteriormente que Fernando Alonso se había librado de una penalización que le habría impedido subir al podio gracias a la intervención del presidente de la FIA. Mientras la controversia seguía en pleno apogeo, Pérez volvió a subir al escalón más alto del podio, logrando su segunda victoria de la temporada y su segundo triunfo en Yeda.