La temporada 2016 comenzó oficialmente la semana pasada en el circuito de Barcelona con las primeras pruebas de invierno. Pero, ¿hasta qué punto podemos confiar realmente en los tiempos por vuelta registrados por los equipos y sus pilotos?
La maratón de más de 600 vueltas de prueba realizada por Mercedes en Barcelona se ha convertido en el primer tema de conversación de la temporada, eclipsando incluso la velocidad bruta que suele acaparar los titulares durante la pretemporada. Aunque la escudería alemana se ha mantenido discreta en el cronómetro —Lewis Hamilton y Nico Rosberg nunca figuraron entre los cinco primeros—, el impresionante número de kilómetros recorridos ha dejado a los competidores perplejos sobre cómo se traducirá ese kilometraje en velocidad pura durante el Gran Premio de Australia.
Ferrari, por su parte, ha dejado que las cifras hablen por sí solas. Sebastian Vettel marcó el mejor tiempo de la semana al volante del SF16-H, y el tercer mejor tiempo de su compañero de equipo Kimi Raikkonen confirmó que el nuevo chasis era rápido y fiable. Con un número respetable de vueltas y sin averías importantes, la Scuderia parece haber sentado unas bases sólidas para una temporada competitiva.
Force India también llamó la atención. El segundo puesto de Nico Hulkenberg, el quinto de Sergio Pérez y el sorprendente séptimo del novato Mick Celis en su debut sugieren que el equipo ha sacado el máximo partido al FW38. Valtteri Bottas y Felipe Massa elogiaron las mejoras introducidas en el coche, destacando que ahora puede luchar por el podio en buenas condiciones e incluso conseguir una victoria. Más abajo en la clasificación, el recién llegado Haas ha demostrado una sorprendente capacidad para desarrollarse rápidamente, tomando prestadas las mejores ideas de sus rivales para producir un conjunto reactivo. Sauber, todavía frenado por sus limitados recursos, aún no ha puesto su nuevo coche sobre el asfalto, mientras que Red Bull y Toro Rosso se muestran discretamente orgullosos de los progresos realizados durante los ensayos de invierno. Las perspectivas de Renault son mucho menos optimistas. De vuelta como fabricante independiente con dos pilotos sin experiencia y un chasis inspirado en el Lotus del año pasado, de bajo rendimiento, la escudería francesa espera una primera temporada difícil. McLaren, que aún se está recuperando de una tumultuosa asociación con Honda y una serie de problemas de fiabilidad, sigue siendo optimista, pero ha logrado pocos avances visibles; solo ha registrado más vueltas que Manor, la otra escudería menos competitiva. Manor, ahora propulsada por Mercedes, por fin ha dado al mundo algo que ver con las actuaciones de Pascal Wehrlein, que apuntan a un posible resurgimiento. A medida que avance el programa de Barcelona, la jerarquía emergente se irá definiendo, pero el veredicto final se dará a conocer en Melbourne a finales de mes, cuando la velocidad y la resistencia reales de cada coche se pongan finalmente a prueba.