Las presentaciones se vuelven más sobrias.

Las presentaciones se vuelven más sobrias.
Crédito: FanF1

Durante la primera jornada de pruebas invernales en Barcelona, los equipos presentaron una gran variedad de nuevos monoplazas, lo que supuso una ruptura radical con los fastuosos lanzamientos del siglo pasado.

La temporada 2016 ya ha comenzado con los primeros días de pruebas de invierno. Esta semana, muchos equipos han decidido presentar sus nuevos coches en sus talleres, mientras que algunos equipos más vanguardistas ya habían organizado su presentación en línea unos días antes. Algunos, como Williams, se han contentado con publicar algunas fotos en su página web o en su página de Facebook, mientras que otros, como Ferrari, han optado por un vídeo en directo, una presentación un poco más formal, pero siempre sobria. En cualquier caso, los lanzamientos de hoy están lejos de la extravagancia del siglo pasado, cuando los equipos competían en elegancia y fastuosidad para deslumbrar a la competencia.

Todavía se recuerdan los lanzamientos de Benetton bajo la dirección de Flavio Briatore, cuando la prensa y la muy unida comunidad de la Fórmula 1 eran invitadas a Venecia, al pie de un anfiteatro romano, para descubrir un coche que nunca subiría al podio esa temporada.

Entre las escuderías más «festivas», Jordan se forjó una reputación por sus lanzamientos en todo el mundo, mientras que McLaren invitó una vez a estrellas del pop como las Spice Girls al escenario para presentar un nuevo modelo. Incluso Red Bull, que entró en la F1 con una reputación de bombo publicitario, se calmó después de cuatro títulos mundiales consecutivos. El énfasis ha pasado de la ostentación a la sobriedad y la reducción de costes. ¿Debemos lamentar este cambio? El fastuoso debut del primer coche de Force India en las afueras de Bombay ha puesto de manifiesto una vez más los excesos que puede representar la Fórmula 1 en un país marcado por fuertes desigualdades económicas. El debate continuará y es posible que este deporte nunca esté a salvo de las críticas, pero ahora es el momento de la moderación y del compromiso con la reducción de costes. Al fin y al cabo, la verdadera batalla se libra en la pista; todo lo demás es secundario.