En medio del frenesí de las compras navideñas, Ferrari se impone en la Fórmula 1, buscando reorganizarse y volver a la cima de este deporte tras las recientes dificultades. Solo podemos imaginar lo que Maurizio Arrivabene ha escrito en su lista de deseos para Navidad.
La primera semana de Maurizio Arrivabene como director deportivo de Ferrari parece una lista de deseos para una renovación. El nuevo director ya ha dado a entender cuáles son, en su opinión, los ingredientes necesarios para que la Scuderia vuelva a estar en la carrera. En lo más alto de su lista mental figura un piloto de alto nivel, un múltiple campeón del mundo, preferiblemente alemán, para revivir la gloria de la era Schumacher. La idea no es nueva; su predecesor, Marco Mattiacci, ya había marcado la pauta al apuntar a este perfil concreto. Luego viene el grupo motopropulsor. Arrivabene sabe que sin un motor más potente y fiable, Ferrari no puede aspirar a competir con Mercedes. Si bien un avance en 2015 parece poco realista, la esperanza es que se pueda dar un paso adelante importante para 2016.
La lista de pilotos de pruebas y de reserva también se está revisando. Arrivabene ya ha llenado los huecos dejados por Sauber y Toro Rosso con los fichajes de Esteban Gutiérrez y Jean-Eric Vergne, pero ha dejado claro que no quiere españoles en el equipo.
Otro objetivo prioritario es renovar el aspecto del coche de 2015. Los bocetos filtrados sugieren que la emblemática nariz en forma de «pico de pato» desaparecerá, sustituida por un frontal más elegante que podría hacer parecer anticuados a los rivales. En cuanto al rendimiento, Arrivabene es realista pero optimista: unos cuantos podios y, si la suerte acompaña, una victoria oportunista hacia el final de la temporada podrían sentar las bases para una campaña más sólida en 2016.
Por último, hay un deseo más personal: la oportunidad de sentarse junto al difunto Michael Schumacher y el difunto Jules Bianchi, ambos aún profundamente añorados por la familia Ferrari. Todas estas ambiciones se pondrán a prueba a medida que avance el calendario de Fórmula 1 de 2015. La reestructuración interna del equipo exigirá paciencia, y la competencia será feroz. McLaren-Honda regresa con Fernando Alonso y Jenson Button, Mercedes sigue dominando con Lewis Hamilton y Nico Rosberg, y Red Bull apuesta por el ímpetu de Daniel Ricciardo y Daniil Kvyat. El camino hacia la cima no será nada fácil para Ferrari, pero el programa de Arrivabene demuestra que la Scuderia ya está preparando su regreso.