Ahora que la colaboración entre Sauber y Alfa Romeo entra en su última temporada, FanF1 repasa uno de los símbolos más emblemáticos de la marca italiana: el trébol de cuatro hojas.
El trébol de cuatro hojas se ha convertido en un símbolo casi tan emblemático de Alfa Romeo como su caballo rampante, un pequeño logotipo que ha sobrevivido a más de un siglo de triunfos, tragedias y una breve pero intensa etapa en la Fórmula 1. Cuando Alfa Romeo regresó a la parrilla de salida de la F1 en 2018 como patrocinador principal de la escudería Sauber, esta asociación se consideró inicialmente una operación de marketing. Tras una sola temporada, ambas partes reforzaron su vínculo renombrando el equipo como Alfa Romeo Racing. Este cambio de nombre reflejaba el deseo de la marca italiana de ser tomada en serio en este deporte, y el trébol, siempre presente en todos los coches fabricados en Hinwil, recordaba visualmente el legado de la marca.
La historia de este símbolo comienza mucho antes, en las sinuosas carreteras de la Targa Florio, la legendaria carrera automovilística italiana que se celebró entre 1906 y 1977. En la década de 1920, uno de los cuatro Alfa Romeo participantes era pilotado por Alberto Ascari, futuro bicampeón del mundo con Ferrari, mientras que otro lo pilotaba el propio Enzo Ferrari. Sin embargo, ninguno de los dos inventó el Quadrifoglio Verde. Fue Ugo Sivocci, un amigo de Ferrari conocido por su mala suerte, quien pintó un trébol de cuatro hojas en su coche con la esperanza de cambiar su destino. La apuesta salió bien: Sivocci ganó la carrera, mientras que Ascari se quedó parado justo antes de la línea de meta.
Desgraciadamente, el poder protector del trébol resultó ser efímero. Durante una prueba en Monza, Sivocci murió en un accidente al volante de un coche que no llevaba el trébol. A partir de ese momento, el emblema de cuatro hojas sobre fondo blanco se colocó en todos los coches de carreras de Alfa Romeo en homenaje al piloto fallecido y como talismán para los futuros competidores.
Hoy en día, el Quadrifoglio Verde no solo adorna los coches de F1 que llevaron el escudo de Alfa Romeo durante el renacimiento de Sauber, sino también los modelos de carretera de alto rendimiento que salen de la fábrica de Milán. Ahora que la temporada 2023 llega a su fin y Alfa Romeo se prepara para abandonar el campeonato, el equipo debería despedirse del emblema como es debido. Al fin y al cabo, este año se cumple el centenario de la primera aparición del trébol, cien años de suerte, pérdidas y búsqueda incesante de la velocidad.