Hypercar 2023: resumen de las numerosas marcas implicadas

Hypercar 2023: resumen de las numerosas marcas implicadas
Crédito: FanF1

Los aficionados al automovilismo están entusiasmados con lo que podría ser una auténtica revolución en el ámbito de las carreras de resistencia. Mientras los fabricantes de hipercoches se preparan para un enfrentamiento sin precedentes, las 24 Horas de Le Mans de 2023 se perfilan como un evento con todas las entradas agotadas.

El nuevo año trae consigo aires de cambio al mundo de las carreras de resistencia, con una parrilla Hypercar muy nutrida que debería redefinir el panorama de Le Mans incluso antes de la llegada de los GT3. ¿Qué sucederá cuando los campeones veteranos se enfrenten a los ambiciosos recién llegados? ¿Cómo influirá en el resultado la ingeniería centrada en la fiabilidad?

Toyota afronta la temporada con una misión clara: proteger el trono que ocupa desde el colapso de la era LMP1, marcada por las salidas de Nissan (2015), Audi (2016) y Porsche (2023). Sin la presencia de un fabricante en la cima, el Campeonato Mundial de Resistencia podría haberse convertido en un simple eco de lo que fue en su día. La determinación del gigante japonés se ha forjado a partir de decepciones, como el fracaso de Kazuki Nakajima en la última vuelta en 2016, y de su voluntad de aceptar un equilibrio de prestaciones restrictivo que mantiene viva la competición, aunque sea de forma marginal. Nuevos rivales, como el LMP1 de Alpine, con especificaciones limitadas, y el 007 LMH de Glickenhaus, han logrado victorias ocasionales, pero ninguno ha conseguido aún destronar al pentacampeón. La experiencia de Toyota deberá traducirse en un conjunto imbatible si quiere seguir invicto.

Al otro lado de la frontera, Peugeot intenta llamar la atención con el 9X8, una elegante silueta que renuncia por completo al alerón trasero. El León de Sochaux ya ha alineado dos coches (n.º 93 y 94) en Monza, utilizando la temporada 2022 como laboratorio de desarrollo. Los resultados han sido dispares: destellos de velocidad en Italia, Fuji y Baréin, pero una fragilidad que hace que el programa sea tan frágil como el cristal. Una sólida preparación invernal podría permitir a la marca francesa convertirse en una verdadera amenaza para Toyota, pero el 9X8 sigue estando por detrás de los líderes de la categoría. Los recientes avances de Glickenhaus, que ha convertido una modesta ventaja BoP en un podio en Le Mans y una victoria en Monza antes de abandonar, demuestran que un buen equilibrio puede cambiar el rumbo de las cosas de la noche a la mañana. El rugido de Peugeot dependerá de la eliminación de los problemas mecánicos que han empañado sus inicios.

El regreso de Ferrari a la élite es tanto una afirmación de su legado como una demostración técnica. El 499P, presentado a principios de 2021, hará su aparición en 2023, con motivo del centenario de las 24 Horas de Le Mans, poniendo fin a medio siglo de ausencia en la categoría reina. Cerca de 60 horas de pruebas han permitido perfeccionar el V6 híbrido biturbo derivado de su motor de F1, pero aún persisten algunos problemas iniciales. Aunque aún se desconoce la composición de los equipos de pilotos, las especulaciones apuntan a que Antonio Giovinazzi vestirá de rojo en Sebring, donde los dos Ferrari correrán con los números 50 y 51. La ambición de la Scuderia es clara: convertir el 499P en una leyenda victoriosa más que en una simple obra maestra visual. Mientras tanto, Glickenhaus juega como outsider. La escudería del productor de cine Jim Glickenhaus ya ha demostrado que puede competir por encima de su categoría, alineando el 007 LMH que lideró desde la pole position en Monza antes de abandonar, en parte gracias a un BoP favorable. Los temores de que el equipo estadounidense pudiera perderse la temporada 2023 del WEC se han disipado: al menos un 007 estará en la parrilla a partir de Sebring, probablemente el 708 que terminó tercero en Le Mans el año pasado, ya que el 709 está previsto para la clásica de junio. Aunque sus recursos no pueden competir con los de Toyota, la asociación entre la ACO, la FIA y el equipo ha permitido a Alpine y Glickenhaus mantenerse muy alineados, aunque esta proximidad a veces desafía el sentido común. En resumen, las próximas temporadas de Le Mans prometen una mezcla apasionante de dinastías reinantes, ambiciosos retornados y audaces innovadores. La fiabilidad, la velocidad de desarrollo y el equilibrio en el rendimiento, siempre presente, determinarán si la nueva categoría Hypercar se contentará con completar la parrilla o si realmente remodelará la jerarquía de las carreras de resistencia. Cabe señalar que, contrariamente a lo que muchos suponen, el equipo estadounidense es en realidad un auténtico equipo de fábrica: ya se han vendido 24 coches de carretera SCG 007S, y es muy probable que los pilotos privados alineen LMH. Si el desarrollo avanza y el BoP está bien equilibrado, Glickenhaus tendrá argumentos sólidos en la pista y, quién sabe, incluso podría prestar un coche a un piloto privado para ayudar a su amigo Jim a conseguir la victoria. Vanwall: ¿lo conseguirán o no? Sigue siendo uno de los proyectos más inciertos. ByKolles intentó participar en el WEC en 2022 con un prototipo LMH, pero el reglamento es claro: toda participación debe estar vinculada a un fabricante de automóviles existente, y ByKolles no lo tiene. La ACO y la FIA rechazaron la candidatura para 2022. Aunque un grupo histórico de Vanwall ha restaurado el campeón de constructores de F1 de 1958, el nombre Vanwall ahora asociado al WEC es una entidad diferente. ¿Se trata simplemente de una insignia prestada? ¿Existe una relación real con la marca original? Lo único que sabemos con certeza es que el coche ha funcionado bien, especialmente en Lausitzring, Alemania. Para añadir más intriga, Jacques Villeneuve, de 51 años, se puso al volante. ¿Es esto una señal de su regreso a la competición? No hay nada seguro, y el programa de Colin Kolles sigue en suspenso. Al menos, se está desarrollando un Hypercar de carretera, lo cual no es poca cosa. Isotta Fraschini: ¿cuál es la historia detrás de este insólito proyecto? El pasado mes de octubre, apareció un participante sorpresa en la parrilla de salida de los Hypercars: una marca italiana que se creía desaparecida para siempre anunció su intención de incorporarse al WEC en 2023. En secreto, Isotta Fraschini ha desarrollado un Hypercar. Es difícil imaginar que una marca cuya última producción fue un camión (el D80, abandonado en 1955) pueda renacer de esta manera, pero gracias a Michelotto, que ha retomado la actividad, el Tipo 6-C LMH está ahora en fase de desarrollo. Se asociará con Vector Sport, un habitual de la LMP2.

Sin embargo, quedan varias preguntas sin respuesta: el coche aún no se ha probado y no hay pruebas previstas hasta febrero, solo un mes antes de la primera carrera en Sebring (17 de marzo). No se ha anunciado ningún piloto y la inscripción para 2023 no está garantizada. Sin embargo, sería injusto dudar de la competencia de la dirección de IF, que parece confiada. El hiperdeportivo italiano estará equipado con un motor híbrido V6 de 3 litros, pero en comparación con sus rivales, que acumulan meses de pruebas, la diferencia podría ser considerable. El coche debería debutar en las 6 Horas de Spa-Francorchamps en mayo, por lo que esta temporada podría ser esencialmente una prueba a gran escala. El tiempo dirá cómo será el paquete final.

LMDh

Porsche: hacer de conejillo de indias para tomar la delantera Porsche fue el primer fabricante en confirmar su entrada en LMDh en 2023, lo que supone su regreso a WEC e IMSA tras abandonar la antigua categoría LMP1 en 2017. El 963, construido con Penske, es una máquina sobria pero atractiva, cuyo frontal retoma el lenguaje estilístico de Porsche. Audi se había lanzado a la carrera antes de centrarse en la F1 y el Dakar, una oportunidad quizás perdida. El prototipo alemán se ha sometido a una preparación intensiva, con unos 2300 km recorridos en sesiones de pruebas en Spa-Francorchamps y en Estados Unidos. Estas pruebas intensivas tienen dos objetivos: impulsar rápidamente el coche a la cabeza del pelotón y hacerlo competitivo tanto en la escena mundial como en la estadounidense. El 963 también introdujo el sistema híbrido común a todos los coches LMDh, sirviendo en cierto modo de conejillo de indias y dándole una ventaja notable. Las próximas 24 Horas de Daytona (28 de enero) marcarán la pauta de lo que el 963 es capaz de lograr. Construido sobre un chasis Multimatic, se enfrentará a Cadillac, BMW y Acura (la división estadounidense de coches deportivos de Honda). Los pilotos de los coches n.º 5 y n.º 6 son Kevin Estre, Michael Christensen, André Lotterer, Laurens Vanthoor, Matt Campbell y Mathieu Jaminet. Por primera vez, el coche tendrá la oportunidad de «atacar a los GT», como declaró un piloto con una sonrisa. El minucioso enfoque de Porsche podría convertirlo en un serio rival para Toyota desde el primer día, sobre todo porque habrá cuatro 963 en la parrilla de salida: dos coches de fábrica, uno para Jota y otro para Proton. Es la única marca que suministra coches a sus clientes esta temporada.

Cadillac: ¿dos programas, una sorpresa? Al igual que Porsche, Cadillac se ha embarcado en la era Hypercar, con el título general susceptible de revivir buenos recuerdos. Sin embargo, se pondrá el énfasis en la IMSA. Se inscribirán tres prototipos V-LMDh: dos coches de fábrica y un tercero para Action Express Racing. El veterano de Le Mans Sébastien Bourdais correrá como piloto oficial, junto a la estrella de IndyCar Scott Dixon, Renger van der Zande, Earl Bamber, Richard Westbrook (antes en Glickenhaus) y Alex Lynn en los coches n.º 1 y n.º 2. Este prototipo de aspecto futurista ya ha acumulado numerosas vueltas en Road Atlanta y Daytona, y los pilotos han informado de un gran avance en términos de rendimiento y fiabilidad. Las 24 Horas de Daytona darán una idea clara de lo que son capaces de hacer los Cadillac. Por ahora, su motor híbrido V8 de 5,5 litros ostenta el título oficioso de «mejor sonido» entre los hipercoches.

El calendario de carreras de resistencia de 2024 se perfila como un enfrentamiento entre ambición, disciplina técnica y cifras brutas. Si bien los hipercoches, que acaparan los titulares, dominan las conversaciones, la verdadera historia reside en cómo los fabricantes compaginan la fiabilidad, la identidad de marca y la logística para competir en dos continentes.

BMW ha optado por una vía decididamente conservadora. Su LMDh, el M Hybrid V8, es el coche de carreras que más se parece a un BMW de serie, un indicio visual que muestra que la marca bávara quiere destacar el vínculo con la marca. Las dos máquinas, con números de chasis 24 y 25, ya llaman la atención con sus llamativos diseños, pero aún no se ha sacado todo su potencial en términos de velocidad. Los ingenieros de BMW han dejado claro que la prioridad para la temporada 2024 es resolver los problemas de fiabilidad antes de centrarse en el rendimiento, una decisión que obliga al equipo a posponer hasta el año que viene su campaña completa en la IMSA y el Campeonato Mundial de Resistencia. Sin embargo, este retraso no supone un retroceso. Su regreso al WEC en 2024 dará a BMW la oportunidad de reescribir su legado en Le Mans. El famoso V12 LMR de 1999 ganó lo que muchos siguen llamando hoy en día la «carrera del siglo», superando a fabricantes como Toyota, Mercedes, Audi, Courage, Nissan y Panoz. El nuevo hiperdeportivo tendrá la misión de estar a la altura de este legado, un reto que pondrá a prueba si se puede dominar la naturaleza «loca y exigente» de las modernas regulaciones LMDh.

Al otro lado del Atlántico, Acura juega un juego completamente diferente. El antiguo campeón DPi no ha perdido tiempo en convertir su ARX-06 en un hiperdeportivo con especificaciones GTP, aunque la división deportiva de Honda no tiene ningún programa WEC previsto para 2024. La silueta del coche se parece aún más a un DPi-LMP1 estilizado que al elegante Peugeot 9X8, pero la elección del diseño es secundaria en comparación con la tecnología que incorpora. Acura aprovecha toda la experiencia de Honda Performance, desde la IndyCar hasta la Fórmula 1, y el resultado es una máquina que se beneficia de los mismos avances híbridos que han permitido a Red Bull y Max Verstappen dominar el campeonato mundial de F1.

Dos sólidos equipos pilotarán el ARX-06 en Estados Unidos: el n.º 10 de Wayne Taylor Racing y el n.º 60 de Meyer Shank Racing, este último con Hélio Castroneves, cuatro veces ganador de las 500 Millas de Indianápolis, en sus filas. El reciente éxito del equipo en DPi —un título de constructores y pilotos en 2022— sugiere que las ambiciones de Acura siguen siendo altas, incluso sin un esfuerzo paralelo en el WEC.

Desde una perspectiva más amplia, la parrilla podría acoger pronto un número sin precedentes de 16 hipercoches en la edición del centenario de Le Mans de 2024, a los que se sumarán otros invitados. Los dos coches BMW y los dos posibles Acura se unirían a los recién llegados Lamborghini y Alpine. El debut de Lamborghini en la categoría reina se basará en un chasis Ligier y un motor V8 híbrido, un compromiso para los aficionados que esperaban un V10 , mientras que Alpine continuará su programa de 2023 con dos coches LMP2 y podría alinear un nuevo hiperdeportivo con el número 36, complementado por un Oreca-Gibson pilotado por el trío Richard Mille Racing.

Si el despliegue actual se desarrolla según lo previsto, Le Mans podría acoger hasta 24 hipercoches, complementados con una parrilla GT3 completa. Más allá de 2024, la puerta sigue abierta a otras entradas de pesos pesados —McLaren, Mercedes, quizás incluso un Aston Martin Valkyrie— que deberían añadir un toque adicional de intriga a lo que se perfila como una era histórica para las carreras de resistencia.