Gracias de nuevo por la seguridad.

Gracias de nuevo por la seguridad.
Crédito: FanF1

Las medidas de seguridad permitieron a los rescatistas sacar a Guanyu Zhou de su coche sin que sufriera lesiones graves.

La arquitectura de seguridad de Silverstone se puso a prueba desde la primera vuelta del Gran Premio de Gran Bretaña, y demostró su eficacia. El coche del novato chino Guanyu Zhou dio varias vueltas de campana a pocos metros de la línea de salida, antes de acabar su carrera en la grava a gran velocidad y derrapar varios metros sobre el techo. El impacto destrozó la parte superior del coche, pero Zhou salió ileso, en gran parte gracias al halo, ese anillo de protección de fibra de carbono que ha sido objeto de un intenso debate desde su lanzamiento. El mismo principio de protección resultó decisivo unos instantes más tarde en la carrera de Fórmula 2, donde una colisión entre Dennis Hauger y Roy Nissany podría haber tenido consecuencias trágicas de no ser por la presencia del halo. Estos sucesivos incidentes ponen de relieve hasta qué punto los modernos sistemas de seguridad protegen cada vez más la vida de los pilotos. Aunque algunos detractores consideran que el automovilismo es «simplemente coches dando vueltas», la realidad es que las innovaciones nacidas en los circuitos se reflejan en los vehículos de uso diario. La capacidad demostrada del halo para salvar vidas, junto con una serie de otros avances en materia de seguridad, ilustran por qué la seguridad de los coches de carretera contemporáneos debe mucho a los incansables esfuerzos de la Fórmula 1 en materia de ingeniería.