Manor pone a la venta la última plaza disponible para el campeonato mundial de Fórmula 1 de 2016, y la modesta escudería británica se ha convertido en una opción muy interesante para muchos pilotos.
Dado que Pascal Wehrlein ya ha sido confirmado para la temporada 2016 en Manor, la batalla por el último volante del equipo se ha convertido en un caso de estudio que ilustra cómo el dinero, la nacionalidad y los resultados anteriores se entrecruzan en los niveles inferiores de la Fórmula 1.
Los candidatos más serios son los tres pilotos que ya han corrido para Manor Grand Prix. El estadounidense Alexander Rossi, que acaba de hacer una aparición puntual en 2015, aporta el atractivo de un mercado nacional en un momento en que Estados Unidos está considerando crear su propia carrera y en que un equipo estadounidense, Haas, hace su entrada en la parrilla de salida. Su modesto patrocinio personal y su sólido rendimiento al volante lo convierten en un candidato interesante. La otra opción lógica es el británico Will Stevens, que disputó toda la temporada 2015 con Manor. Aunque nunca ha sido noticia, su regularidad y su profundo conocimiento del coche podrían convencer a la jerarquía del equipo. Una tercera posibilidad, el español Roberto Merhi, demostró su velocidad al superar en varias ocasiones a su compañero de equipo en las clasificaciones del año pasado, pero parece haber sido descartado de la lista de posibles candidatos. Sin embargo, las finanzas siguen siendo el factor decisivo para una escudería con un presupuesto limitado. El indonesio Ryo Haryanto, respaldado por el gigante petrolero nacional Pertamina y su Gobierno, es el arquetipo del «piloto que paga». El exsubcampeón de GP2, que terminó cuarto en el campeonato de 2015, aportaría la inyección de liquidez que Manor necesita desesperadamente, aunque sus referencias en la pista son modestas.
Más allá de los candidatos realistas, circulan rumores sobre nombres descabellados: el ex campeón del mundo Rubens Barrichello, que ha insinuado que podría volver; Jean-Eric Vergne, que habría sido liberado por Ferrari para Mercedes; Adrian Sutil, que busca una tercera oportunidad tras una larga pausa; y Jacques Villeneuve, actualmente en Francia como consultor de Canal+, pero todavía vinculado a un asiento.
Al final, Manor no debería arriesgarse a apostar por un piloto que no pueda aportar una financiación sustancial, aunque se ha planteado la idea de que tres pilotos se turnen al volante del mismo coche durante la temporada. Aunque este escenario es poco probable, la naturaleza impredecible de la Fórmula 1 hace que nada pueda descartarse por completo.