Se dice que es imposible adelantar en Mónaco, pero ese día Fernando demostró que esa leyenda era falsa.
La temporada 2010 de Fórmula 1 comienza en un ambiente de gran expectación. Tres escuderías —Red Bull, Ferrari y McLaren— parecen capaces de disputarse el título. En las cinco primeras carreras, cuatro pilotos se han impuesto: Jenson Button en dos ocasiones, Fernando Alonso, Sebastian Vettel y Mark Webber una vez cada uno.
Al llegar a Mónaco, Button lideraba la clasificación, con tres puntos de ventaja sobre Alonso. En las dos sesiones de entrenamientos, el español fue el más rápido en ambas ocasiones, consolidando así su condición de favorito para la pole position. Sin embargo, su tercera sesión de entrenamientos libres terminó abruptamente cuando chocó contra el muro en la curva n.º 3. Con la clasificación a la vuelta de la esquina, Alonso no pudo volver a la pista el sábado. Finalmente, fue Mark Webber quien consiguió la pole position y se convirtió en el nuevo favorito de la carrera.
Salida desde el pit lane
La carrera comenzó con relativa calma. Sebastian Vettel se colocó en segunda posición al adelantar a Robert Kubica. Tras la primera vuelta, Alonso entró en boxes para cambiar los neumáticos tras el accidente de Nico Hülkenberg, con la intención de terminar la carrera con ese juego de neumáticos.
Rápidamente adelantó a los dos HRT de Senna y Chanhok, ganando ya cuatro posiciones en la sexta vuelta. Durante las cuatro vueltas siguientes, buscó una oportunidad para adelantar al Virgin de Di Grassi, y finalmente superó al brasileño gracias a una audaz maniobra que obligó a Di Grassi a cometer un error.
En la siguiente vuelta, Alonso adelantó al Lotus de Jarno Trulli y, tres vueltas más tarde, atacó a Timo Glock, en ambos casos justo después del túnel, al inicio de la nueva chicane. Manteniendo un ritmo sostenido, Alonso se aupó al puesto 17 en la vuelta 15 y, tres vueltas más tarde, adelantó al Lotus de Kovalainen.
Las paradas en boxes entre las vueltas 18 y 28 resultaron decisivas, ya que permitieron a Alonso ganar diez posiciones. Los abandonos también jugaron un papel importante en su remontada, ya que 12 pilotos no terminaron el Gran Premio. Gracias a esta agresiva estrategia, Alonso cruzó la línea de meta en sexta posición. Tras salir en la 24.ª posición de la parrilla, ganó 18 puestos, igualando el récord de la mayor remontada en Mónaco, una hazaña que comparte con Andrea de Adamich (1973), Guy Edwards (1974) y Éric Bernard (1990).