El Istanbul Park, circuito que acoge el Gran Premio de Turquía, ha sido muy criticado por el estado de su pista. Aunque el trazado ha sido muy elogiado, el circuito fue repavimentado justo antes de la carrera, lo que redujo considerablemente la adherencia de los pilotos.
Aunque algunos expertos criticaron la superficie improvisada, alegando su bajo agarre y su falta de normalización, y considerándola inadecuada para los potentes y tecnológicamente avanzados coches de Fórmula 1, la acción en la pista fue indudablemente diferente a todo lo que solemos ver en este deporte.
Un choque de ideas
Este espectáculo poco convencional suscitó opiniones divergentes. Por un lado, aquellos que se sintieron escandalizados por esta ruptura con la tradición criticaron a las autoridades y a los promotores del deporte por insistir en organizar un fin de semana que, en su opinión, se alejaba de los valores fundamentales de la Fórmula 1: los mejores pilotos en los mejores coches en los mejores circuitos en condiciones óptimas.
Por el contrario, los amantes de las emociones fuertes, encantados con la idea de ver frecuentes derrapes y accidentes, aplaudieron esta oportunidad de revivir una época más caótica de la Fórmula 1, en la que parecía imposible mantener un coche al límite.
Pilotos divertidos y entusiasmados con el reto
En medio del debate, los propios pilotos dieron una imagen clara de su experiencia en este circuito atípico. La mayoría admitió que se divertían mucho afrontando este insólito reto, lo que no es de extrañar en un grupo que representa la cima de las habilidades de pilotaje y que se supone que debe adaptarse a todas las condiciones.
Valtteri Bottas resumió la situación con estas palabras: «La primera vez que corrí en este circuito, me sentí más bien como si estuviera haciendo un rally, lo cual es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en la Fórmula 1. Me gustó mucho pilotar en este circuito y jugar con los ajustes del coche, fue muy divertido». » Nicholas Latifi se hizo eco de este sentimiento y declaró que esta sesión le había hecho sentir que era un mejor piloto. Lando Norris, piloto de la zona media de la parrilla, la calificó de «muy divertida, porque es diferente a lo normal. Estamos constantemente sobrevirando y subvirando, lo que hace difícil completar una vuelta perfecta, así que va a ser un fin de semana interesante». » Kevin Magnussen resumió quizás mejor el estado de ánimo general: «Ha sido una locura, pero también ha sido genial vivir esta experiencia. Ha sido lo mismo para todos, solo un nuevo reto. Incluso aquellos que tenían dudas al principio quedaron convencidos, como admitió Charles Leclerc: «Al principio, no me convencía el bajo agarre y pensaba que iba a ser un mal día, pero después de unas cuantas vueltas, lo disfruté mucho, fue muy divertido tener tan poco agarre».
Una pista por explorar
Divertida, emocionante, estimulante, loca, difícil: estas son las palabras que han resurgido en el léxico del automovilismo este fin de semana. Siempre que la seguridad de los pilotos sea lo primero, no hay ningún inconveniente en que la Fórmula 1 ofrezca ocasionalmente experiencias innovadoras que los pilotos y los equipos parecen ansiosos por adoptar.