Este fin de semana ha circulado un rumor descabellado según el cual el expiloto Nikita Mazepin, despedido tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, podría volver a la F1, y que la escudería en cuestión podría ser Alpine.
Que todo el mundo se ponga a cubierto, porque pronto volarán fragmentos de fibra de carbono. Pero que no cunda el pánico, todavía estamos a salvo… aunque nadie sabe por cuánto tiempo. Una cosa es segura: quizá debamos prepararnos para un posible regreso de Nikita Mazepin a los coches de Fórmula 1.
El rumor es tan sorprendente como impactante. El ruso, más conocido por sus escándalos fuera de las pistas que por su talento como piloto, podría volver a la élite de este deporte. Por ahora, solo se trata de especulaciones, pero la historia ha cobrado fuerza en las últimas horas.
Según los rumores, el antiguo piloto de Haas ya se habría puesto en contacto con una escudería en plena crisis de cara a la próxima temporada y, por desgracia para nosotros, los aficionados franceses, esa escudería parece ser Alpine. No nos precipitemos y, sobre todo, no empecemos a encender antorchas ni a agitar banderas de la CGT por ahora. No hay nada oficial, pero la «bomba» lanzada por PlanetF1 ya ha dividido a Internet. Algunos están indignados por el hecho de que un piloto considerado por muchos como carente de talento en monoplazas pueda conseguir otro asiento en la F1, y señalan la fortuna de su padre, el oligarca Dmitry Mazepin, como posible factor. No obstante, debemos tratar este asunto con seriedad.
¿Cómo podría Alpine acoger a un piloto apodado «Mazespin» por sus numerosas acrobacias fuera de los circuitos? Parece impensable, irrazonable y, francamente, lamentable. Sustituir a la actual pareja francesa por una pareja Gasly-Mazepin supondría un duro golpe para la imagen de la marca con sede en Dieppe, sobre todo teniendo en cuenta la reputación de Mazepin, que encabeza las estadísticas de salidas de pista.
Pero, una vez más, Alpine ha sido objeto de numerosas controversias recientemente. Entre el anuncio del fin de la producción de motores Renault, el controvertido regreso de Flavio Briatore y la llegada de un patrocinador… poco convencional, el equipo ha estado en el punto de mira. Aunque la tregua invernal permite a los periodistas recargar pilas, el constante flujo de rumores hace difícil desconectar. No puedo sino imaginar la avalancha de llamadas que reciben los responsables del equipo por parte de periodistas que piden confirmaciones. Si los rumores resultaran ciertos, sería un duro golpe para los seguidores de Alpine. Las farmacias se verían asaltadas, las existencias de Ventolin desaparecerían en cuestión de segundos e incluso la leyenda del Tour de Francia Chris Froome podría verse obligado a donar sus reservas personales. Así de grave podría llegar a ser la situación.
Fichar a OnlyFans como patrocinador principal por capricho le costaría caro a Alpine en términos de credibilidad, pero el dinero podría ser lo suficientemente tentador como para hacer olvidar el daño a su reputación. Ver un coche de Alpine con el nombre de Mazepin sería una pesadilla para muchos. El regreso del ruso sería trágico tanto para la imagen de la marca como para su rendimiento en el marco del límite presupuestario. A pesar de algunas victorias en la Asian Le Mans Series, Mazepin simplemente no está a la altura de los estándares de la F1. En lugar de generar entusiasmo, correría el riesgo de multiplicar las salidas de pista. Por eso les aconsejo que lleven equipo de protección: las lesiones en la cabeza son un riesgo real si sale a la pista el año que viene. Sin motores franceses, con un patrocinador dudoso, un piloto incapaz de cumplir sus promesas… ¿Qué podría ser peor? ¿Una adquisición por parte de Andretti, tal vez, solo para desmoralizar aún más al equipo? Déjennos en paz.