Editorial: Siempre tarde

Editorial: Siempre tarde
Crédito: FanF1

Fernando Alonso no se dio cuenta de que había perdido su puesto en el podio hasta que recibió su trofeo por un incidente ocurrido una hora antes, demasiado tarde para reaccionar, pero finalmente logró volver al podio.

Lo más destacado del fin de semana no fue la espectacular salida de Alonso por delante de Sergio Pérez, sino la pesadilla burocrática que convirtió su podio en una controversia. Tras salir desde una posición desfavorable en la parrilla, el español recibió una penalización de cinco segundos que cumplió durante una parada rutinaria. El equipo técnico se excedió del tiempo asignado, pero la dirección de carrera no emitió ninguna advertencia de incumplimiento, para finalmente emitir una segunda advertencia a dos vueltas de la meta, demasiado tarde para tomar medidas correctivas.

El equipo de Alonso le pidió entonces que apretara lo suficiente como para crear una diferencia de cinco segundos con el cuarto coche, con la esperanza de mantener su posición. Aunque cruzó la línea de meta en tercera posición, recibió una penalización de diez segundos después de la ceremonia, lo que le costó el podio y permitió que George Russell lo sustituyera, quien tuvo que responder a las preguntas de la prensa.

Unas horas más tarde, la FIA revocó su decisión, restituyendo a Alonso a la tercera posición y publicando una explicación en la que se destacaba la tardía respuesta de los comisarios. Los críticos afirman que, con la gran cantidad de datos telemétricos e imágenes disponibles, el error debería haberse detectado al instante, citando el incidente de Esteban Ocon en Baréin, donde se identificó inmediatamente un error del equipo.

Este episodio también reavivó el debate sobre el despliegue del coche de seguridad cuando Lance Stroll abandonó; el coche del canadiense ya estaba fuera de pista y no suponía ningún peligro inmediato, por lo que la intervención era innecesaria. Esta serie de errores ha reavivado los llamamientos a favor de procedimientos de gestión más rápidos y transparentes en la Fórmula 1.