Dos pilotos, dos puntos de vista: Hamilton busca la revancha en 2022

Dos pilotos, dos puntos de vista: Hamilton busca la revancha en 2022
Crédito: FanF1

A solo unas semanas del inicio de la temporada 2022, FanF1 analiza los obstáculos que esperan a los dos principales rivales del año pasado, Lewis Hamilton y Max Verstappen. A la cabeza se encuentra el piloto británico, que terminó segundo en el campeonato mundial de 2021.

Lewis Hamilton finalmente rompió su silencio. El 5 de febrero publicó un breve mensaje en las redes sociales en el que decía «he vuelto». La inesperada aparición del piloto británico este invierno puso fin a las especulaciones más descabelladas. Algunos murmuraban que se iba a retirar, otros imaginaban que iba a intentar derrocar la jerarquía de la FIA para vengarse de lo que consideraba una grave injusticia. Flashback Es sábado, 11 de diciembre de 2021, día de la última sesión de clasificación de la temporada. Hamilton tuiteó un llamamiento a la apoyo tras terminar segundo por detrás de Max Verstappen. Al día siguiente, tras una primera vuelta fulgurante y una carrera que dominó desde el principio, el destino intervino en Abu Dabi. En lugar de las lágrimas de alegría que habrían marcado un octavo título, el casco #LH44 estaba empapado de tristeza, disgusto y frustración. Tres días después, el 15 de diciembre, Hamilton apareció junto al príncipe Carlos en su ceremonia de nombramiento como caballero en el castillo de Windsor. Unas horas más tarde, se confirmó que ni él ni Mercedes asistirían a la gala de la FIA en París, donde Verstappen iba a ser coronado campeón del mundo. La noche de la ceremonia, el jefe del equipo, Toto Wolff, insinuó por primera vez que quizá no volveríamos a ver a su protegido en la parrilla de salida. A partir de ese momento, los rumores comenzaron a circular y Hamilton permaneció en silencio. La motivación de un guerrero A finales de enero de 2022, The Sun publicó unas fotos de Sir Lewis tomando un café en California delante de un Mercedes blanco. Una semana más tarde, el piloto de Stevenage publicó su ya famoso tuit anunciando su regreso. La pausa claramente dio sus frutos: durante seis semanas, Hamilton pudo liberarse de la presión, plantearse las preguntas adecuadas y mirar hacia el futuro. También escuchó los rumores de que se dirigía al club de los jubilados y vio a su nuevo rival holandés levantar el trofeo que le había pertenecido durante cuatro años consecutivos. Las emociones que siguieron a Abu Dabi sin duda transformaron al siete veces campeón. El sereno piloto que había aceptado su derrota en los Emiratos dio paso a una bestia herida, ávida de venganza. Hamilton querrá demostrar, especialmente a la FIA, que el título de 2021 le correspondía y que no volverá a dejarse engañar. Tiene la intención de recordar a sus rivales que sigue reinando en la primera línea, volver a emocionar a sus fans y demostrarles que aún pueden contar con él para hacer realidad sus sueños. Su amor por la velocidad sigue siendo tan intenso como siempre; echa de menos la adrenalina y la emoción de las carreras. El deporte que le llevó de ser un novato a convertirse en un icono mundial, y que ha utilizado como trampolín para sus causas, sigue siendo la piedra angular de su vida. En Abu Dabi, estaba a dos vueltas de escribir un nuevo capítulo en los anales: un octavo título lo habría colocado en solitario en la cima, un peldaño por encima de Michael Schumacher. Su deseo de ser el más grande de la historia sigue siendo tan intenso como siempre. Su motivación y su voluntad de ganar están en su punto álgido, pero para alcanzar ese objetivo tendrá que superar muchos obstáculos. Ante numerosas amenazas La búsqueda de Hamilton por un octavo título se enfrenta a tres retos: interno, técnico y generacional. – Amenaza interna: el reto más inmediato es su nuevo compañero de equipo. Tras tres sólidas temporadas en Williams, George Russell tiene todas las bazas para competir con el líder del equipo. En 2020, cuando sustituyó a Hamilton en Mercedes en Sakhir después de que este contrajera la COVID-19, Russell impresionó; un error de repostaje del equipo alemán le costó lo que podría haber sido una primera victoria sorpresa. Históricamente, cada vez que Hamilton ha tenido un compañero de equipo capaz de disputarle el título, la relación ha sido difícil.

La temporada 2022 marca un verdadero punto de inflexión para Lewis Hamilton, un piloto cuya carrera ha estado marcada tanto por feroces rivalidades como por triunfos récord. No se trata simplemente de un año más en el calendario, sino del último capítulo de una saga que comenzó en 2007, cuando Hamilton, entonces debutante, se vio envuelto en una batalla contra el bicampeón del mundo Fernando Alonso en McLaren. Alonso, aún fresco por sus propias victorias, se indignó por el trato preferencial que el jefe del equipo, Ron Dennis, dispensaba al recién llegado, y la tensión entre ambos se mantuvo latente durante toda la temporada. Ambos pilotaban el coche más rápido de la parrilla, pero quedaron a un punto de Kimi Räikkönen, una derrota que marcaría los inicios de la carrera de Hamilton.

Diez años después, el patrón de la guerra interna en el equipo resurge, esta vez con su compañero de Mercedes, Nico Rosberg. Entre 2014 y 2016, el británico y el alemán se enfrentaron en tres ocasiones por el campeonato. Si bien Hamilton pareció dominar las dos primeras campañas, el año 2016 resultó ser particularmente intenso, con un punto culminante en el Gran Premio de España, donde ambos pilotos chocaron en la primera vuelta, una carrera que también permitió a Max Verstappen conseguir su primera victoria en la Fórmula 1. Rosberg finalmente se llevó el título y se retiró del deporte, dejando a Hamilton con la tarea de recomponer una relación dañada.

Hoy en día, con un nuevo conjunto de regulaciones técnicas que redefinen los coches, la jerarquía para el Gran Premio inaugural en Baréin el 20 de marzo es difícil de predecir. Mercedes y Red Bull deberían adaptarse sin dificultad, pero las nuevas reglas dejan margen para sorpresas. Ferrari, que comenzó a trabajar pronto en el paquete de 2022, parece estar en una trayectoria ascendente, mientras que Haas ha sacrificado toda la temporada 2021 para centrarse exclusivamente en la nueva fórmula, una apuesta que podría dar sus frutos de una manera que pocos habrían imaginado, al igual que el título sorpresa ganado por Brawn GP en 2009.

Más allá de las máquinas, Hamilton también debe hacer frente a una nueva ola de talentos que está rediseñando la dinámica de la parrilla. Max Verstappen lidera ahora el pelotón, y los jóvenes pilotos no tienen miedo de desafiar el orden establecido. George Russell ya ha demostrado su valía en Mercedes, mientras que Charles Leclerc y Lando Norris deberían disponer de coches capaces de luchar por el liderato. Pierre Gasly y Esteban Ocon, liberados de la presión de conseguir su primera victoria, buscarán imponerse, y el veterano Fernando Alonso, que regresa al deporte tras un año de ausencia, ha apostado desde el primer día por las nuevas regulaciones.

Todas estas variables convergen en Hamilton, que ha demostrado en repetidas ocasiones su capacidad para adaptarse, superar la adversidad y seguir su camino hacia la historia. Un octavo título mundial está a su alcance, y la expectación entre los aficionados es palpable; aspiran a revivir el drama de 2021 mientras asisten al advenimiento de una nueva era. Para Hamilton y su equipo, el reto es claro: sortear las incógnitas técnicas, adelantarse a una generación de rivales hambrientos y aprovechar el momento antes de que el deporte pase página.