Renault es una escudería verdaderamente histórica, y el nombramiento de un nuevo director general para el grupo suscitará rápidamente preguntas sobre la presencia de la marca francesa en la Fórmula 1.
El lugar que ocupa Renault en el mundo del automovilismo, y en particular en la Fórmula 1, es indiscutible. Aunque la marca francesa no entró en el campeonato hasta finales de la década de 1970, su participación esporádica a lo largo de las décadas le ha permitido ganar 23 títulos en las categorías de pilotos, constructores y fabricantes de motores.
Desde su regreso en 2016 como fabricante y motorista por derecho propio, los resultados han estado por debajo de las expectativas, y la mayoría de los observadores califican las temporadas de «decepcionantes». El equipo se sentía relativamente seguro cuando Carlos Ghosn, que fue el primero en traer de vuelta a Renault a la F1, y su adjunto Thierry Bolloré estaban al mando. A partir de julio, sin embargo, una nueva dirección tomará el relevo, encabezada por el italiano Luca de Meo. Antiguo director general de Seat, De Meo ha trabajado para marcas estrechamente vinculadas al automovilismo, como Audi, Toyota y Fiat, pero su experiencia se centra principalmente en el ámbito del marketing. Queda por ver si considerará la Fórmula 1 como la plataforma ideal para restaurar la imagen de Renault tras una serie de cambios en la dirección y el escándalo Ghosn. Ahora que los vehículos eléctricos se están convirtiendo en la nueva referencia del sector, ¿podría Renault pasarse a la Fórmula E? El fabricante francés abandonó la serie tras su quinta temporada, dejando que su socio Nissan continuara la aventura mientras Renault se centraba en la F1, una empresa que aún no ha dado los frutos esperados. Está prevista una auditoría en profundidad para 2020, tal y como ha confirmado la directora interina Clotilde Deblos. Esta auditoría examinará todos los planes estratégicos, incluida la participación de Renault en la Fórmula 1. Históricamente, la Fórmula 1 se ha apoyado en fabricantes como Renault, y estos fabricantes se han apoyado en este deporte. El verdadero reto reside en el rendimiento: Renault no puede permanecer en la serie reina simplemente para completar la parrilla de salida. El equipo debe volver rápidamente al podio para demostrar que su participación aporta un valor añadido real en términos de marketing e imagen de marca. En última instancia, el futuro de Renault en la Fórmula 1 se decidirá en la pista. La historia de Renault en la Fórmula 1: