Justo cuando el equipo Manor parecía haber alcanzado la estabilidad tras un difícil esfuerzo de reconstrucción, sus directivos de toda la vida han tirado la toalla y abandonado el barco. ¿Qué pasará ahora?
La trayectoria de Manor en la Fórmula 1 no ha sido nada fácil. La escudería hizo su debut en este deporte en 2010 bajo la bandera de Virgin, propiedad de Richard Branson, junto con las escuderías Caterham (antes Team Lotus) y HRT, hoy desaparecidas, con John Booth al frente. De estos tres recién llegados, solo Manor ha sobrevivido.
Desde el principio, Virgin Racing intentó posicionarse como una alternativa divertida y entretenida a Red Bull, pero los resultados en la pista distaban mucho de esa ambición. La falta de rendimiento y el elevado coste de funcionamiento del equipo obligaron a Branson a vender el título de patrocinador principal al fabricante de automóviles ruso Marussia, que renombró el equipo para 2012 y adquirió la mayoría de las acciones. El cambio de nombre no mejoró realmente los resultados, pero el equipo de bajo presupuesto superó a Caterham y sobrevivió a la salida de HRT ese año. En 2014, el equipo mantuvo cierta estabilidad con un motor Ferrari y la misma pareja de pilotos: el británico Max Chilton y el francés Jules Bianchi. Bianchi consiguió los primeros puntos del equipo en Mónaco, terminando noveno en una carrera memorable. Estos puntos permitieron a Marussia, en dificultades, escapar brevemente de la liquidación que le amenazaba. La tragedia se produjo el 5 de octubre durante el Gran Premio de Japón, bajo una lluvia torrencial, cuando Bianchi perdió el control de su coche, chocó contra un tractor de rescate y sufrió lesiones que resultaron mortales nueve meses después, sumiendo a la Fórmula 1 y al equipo en el duelo.
Al final de la temporada, el equipo entró en liquidación judicial y su futuro parecía sombrío. Los veteranos directivos John Booth y Graeme Lowdon trabajaron entre bastidores para encontrar un nuevo inversor, recurriendo finalmente a Stephen Fitzpatrick, fundador de OVO Energy. La inversión y la credibilidad de Fitzpatrick permitieron a Manor conservar su motor Ferrari y comenzar el año 2015 con una base relativamente sólida, a pesar de los recortes masivos de personal y la amenaza de que su equipo fuera subastado.
La temporada 2015 vio cómo el equipo sobrevivía y sentaba las bases para 2016, asegurándose el suministro de motores Mercedes, lo que hizo que la escudería resultara atractiva para los pilotos deseosos de pilotar un motor campeón del mundo. Sin embargo, a dos carreras del final de la temporada 2015, Booth y Lowdon anunciaron que dimitirían al final de la temporada, alegando un desacuerdo con Fitzpatrick sobre la orientación del equipo. Su marcha, junto con la del director técnico Bob Bell, dejó a Manor sin sus principales dirigentes. Hoy en día, sin responsables técnicos o administrativos claramente identificados, Manor se encuentra en un momento delicado. Tras superar innumerables contratiempos para mantenerse en la parrilla de salida, el futuro del equipo es incierto, y un nuevo paso en falso podría resultar fatal.