Cómo decide la FIA si un piloto de F1 ha salido antes de tiempo

Cómo decide la FIA si un piloto de F1 ha salido antes de tiempo
Crédito: FanF1

La salida de una carrera de Fórmula 1 es crucial para un piloto, ya que condiciona el resto de la prueba. Por eso todos los competidores se esfuerzan por perfeccionarla. Se trata de un momento estratégico en el que la reacción del piloto y el rendimiento del coche son determinantes, razón por la cual la FIA lo supervisa de cerca.

Cuando se apagan las luces en la parrilla de salida de una carrera de Fórmula 1, el espectáculo no solo tiene lugar en la pista, sino también bajo el asfalto. Bajo cada coche se colocan diminutos transpondedores y cámaras de alta velocidad, listos para captar el más mínimo movimiento que pueda dar una ventaja ilegal a un piloto. La tecnología que controla las «salidas anticipadas» se ha convertido en un árbitro silencioso, y sus márgenes de tolerancia han suscitado tanto debate como las propias carreras. Cómo define el reglamento una salida en falso. El Código Deportivo Internacional de la FIA no especifica un tiempo de reacción mínimo como lo hace el código de las carreras de dragsters. En su lugar, los artículos 8.6.1 y 8.6.2 estipulan que un coche debe estar completamente inmóvil, sin que ninguna parte de sus neumáticos delanteros sobrepase las marcas de la línea de salida, en el momento en que se da la señal de salida. Una vez que el piloto se ha detenido en la casilla de la parrilla que le ha sido asignada, cualquier movimiento hacia delante, hacia atrás o hacia los lados antes de que se apaguen las luces constituye una infracción. El artículo 48.1 enumera a continuación los tres elementos concretos que dan lugar a una penalización: moverse antes de la señal, colocar el coche de manera que el transpondedor no pueda registrar su salida o tener una parte del neumático fuera de las líneas en la salida.

Los sensores y su tolerancia Cada coche está equipado con un transpondedor homologado por la FIA que se comunica con un sensor instalado en la parrilla. El sistema está calibrado para ignorar el ligero tirón provocado por el engranaje de la primera marcha, pero señala cualquier movimiento que supere su tolerancia integrada. Cuando se registra un movimiento, los comisarios examinan las imágenes desde varios ángulos antes de decidir si se justifica una penalización (una parada en boxes o una adición de tiempo).

Cuando el sistema tuvo dificultades para tomar una decisiónSebastian Vettel, Japón 2019: El Ferrari dio un salto de unos 10 cm mientras las luces rojas aún estaban encendidas y luego se estabilizó antes de que se encendiera la luz verde. El vídeo mostró un movimiento, pero el sensor lo consideró dentro de los límites de tolerancia aceptables y no se impuso ninguna sanción. – Valtteri Bottas, Austria 2017: Mercedes registró un tiempo de reacción de 0,04 segundos, mucho más rápido que los 0,2 segundos habituales. La FIA no pudo demostrar que el movimiento se hubiera producido antes de que se apagaran las luces, por lo que el caso se archivó. Infracciones recientes confirmadasFelipe Massa, Bélgica 2010: Su coche cruzó la línea de salida unos 40 cm, lo que le valió una penalización inmediata. – Fernando Alonso, China 2010: El bicampeón tomó la salida antes de que se apagaran los semáforos, lo que le valió una sanción. – Pastor Maldonado, Bélgica 2012 y Kimi Räikkönen, Italia 2019: Ambos pilotos fueron sorprendidos soltando el embrague demasiado pronto y fueron sancionados en consecuencia. El juego del gato y el ratón de las señales de radio Desde hace meses circulan rumores de que algunos equipos intentan hacer trampa conectándose a la frecuencia de radio utilizada por la consola de salida del director de carrera. Se enviaría un pitido secreto a los cascos de los pilotos en el momento en que se apagan las luces, lo que les permitiría ganar unas milésimas de segundo. En respuesta, la FIA comenzó a inyectar ráfagas de radio aleatorias en medio del procedimiento, activando deliberadamente detecciones de salidas falsas para un máximo de seis coches con el fin de poner a prueba la integridad de la parrilla. Estos vaivenes obligaron a modificar continuamente el algoritmo de detección.

En el competitivo mundo de la Fórmula 1, el tiempo de reacción de un piloto se mide en milisegundos, y la frontera entre una salida fulgurante y una salida ilegal es muy delgada. A medida que los sensores se vuelven más inteligentes y los equipos se muestran cada vez más inventivos, la batalla por conseguir la salida más limpia puede ser tan intensa como la propia carrera.